El fin de la concesión del Buenos Aires Design, manejado por Emprendimientos Recoleta (ERSA) desde 1993, cuyo capital mayoritario es de IRSA, dejó al descubierto que nunca pagaron el impuesto al Alumbrado, Barrido y Limpieza en los 25 años que administraron el shopping de Recoleta. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le reclama una deuda de ABL de $57 millones. Al no haber reclamado antes, prescribieron veinte años de deuda, y sólo pueden exigirles el pago de los últimos cinco años.

La concesión fue administrada hasta hace pocos días por ERSA, integrada por IRSA y el detenido y acusado de estafa y lavado de dinero, Enrique Blaksley Señorans, presidente y socio mayoritario de Hope Funds. El reclamo administrativo recién se realizó en el segundo mandato de Mauricio Macri, lo que permitió que la deuda de 1993 a 2012 prescriba y el reclamo es sólo por lo adeudado de 2013 a 2018.

"La demanda que se inició en sede administrativa, fue apelada por IRSA que interpuso una sucesión de descargos y presentaciones que fueron desestimadas. Finalmente elevó un recurso jerárquico que fue elevado a la Procuración General, pendiente de resolución", explican a BAE Negocios desde el Gobierno porteño. Se espera que la resolución salga antes de fin de año. Si la respuesta es a favor de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) explican que se judicializará hasta el pago de la deuda.

BAE Negocios consultó sobre este tema a Ramón Villaveirán, gerente de Asuntos Públicos de IRSA, quien fue contundente. "Ya entregamos el Buenos Aires Design en los tiempos y en la forma acordada. No tenemos nada que comentar". La negativa a pagar ABL de ERSA se fundamentaría en que cuando se firmó la concesión, que si bien arrancó en noviembre de 1993 con la gestión del intendente Saúl Bouer, se habría comenzado a negociar en la gestión de Carlos Grosso -que concluyó el 26 de octubre de 1992- estaba acordado que no lo pagarían.

Panorama actual

Desde el fin de la concesión, el Gobierno de la Ciudad firmó un convenio de permiso de uso precario y gratuito con las Cámaras de Empresarios Madereros y Afines (CEMA) y la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), para que administren el predio, con la intención de que el centro comercial continúe funcionando, hasta tanto se concrete la futura asignación del espacio mediante una licitación pública. Desde el 10 de diciembre, el shopping opera con la marca Mall de diseño y decoración. Mantiene el patio de comidas y el estacionamiento.

Quedaron en pie 27 locales de muebles y decoración y 8 locales que integran el patio gastronómico del primero piso, entre ellos el Hard Rock Café. "El shopping seguirá abierto un año más, no pagamos alquiler y nosotros sí pagamos ABL que es una cifra cercana a los $900.000. Representa un poco más del doble del canon que pagaba ERSA cuando lo administraba, que era de $400.000. Cuando por el alquiler los dos locales de 250 metros cuadrados, me cobraban $450.000, incluyendo expensas e IVA y nos habían dolarizado el alquiler", recuerda Guillermo Olszak, dueño de Centro Italiano de Diseño. Vale recordar que los 35 locatarios consiguieron la prórroga de un año más, luego de tener que cortar las avenidas Pueyrredón y Libertador.

Al Gobierno porteño, conducido por Horacio Rodríguez Larreta le resta esperar el fallo de la Procuración General. Si en vez de pagar sólo los últimos cinco años, equivalentes a $57 millones, hubieran tenido que pagar los 25 años, la suma ascendería a casi $300 millones. Como las deudas prescriben a los cinco años, ya nada se les puede reclamar. Antes de fin de año, se sabrá como avanza el reclamo.