Las zonas aledañas al nuevo Paseo del Bajo comienzan a cambiar su fisonomía. Uno de los protagonistas de ese proceso es Eduardo Costantini, una de las veinte personas más ricas del país, con una fortuna estimada en los US$790 millones.

Su empresa, Consultatio, planea construir en el área dos edificios que, en total, demandarán cerca de US$500 millones, monto que se suma a los US$140 millones que le pagaron a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para quedarse con esas tierras.

Uno de los emprendimientos en cuestión es Catalinas Río, un edificio de oficinas de 150.000 metros cuadrados, que requerirá una inversión de US$40 millones. La obra que se levantará en tres parcelas entre las avenidas Eduardo Madero y Alicia Moreau de Justo estará a cargó del estudio de arquitectos estadounidense SOM -los mismos que hicieron el One World Trade Center en el Ground Zero, en Nueva York-, que por primera vez desembarca en el país.

El otro proyecto es Huergo 475, un complejo residencial que está pensado para los alumnos que cursan en las universidades cercanas y que tendrá departamentos con valores que partirán desde los US$100.000. Ambos comenzarán a construirse a mediados del año que viene.

Apuestan a que las obras que se hicieron en la zona alienten a las empresas a instalarse allí

Cerca de allí, del otro lado del Dique 2 de Puerto Madero, el grupo está llevando adelante un complejo residencial de 60.000 metros cuadrados, que requerirá US$160 millones.

"Las decisiones de encarar un proyecto no la tomamos por la realidad actual de la macro. Pensamos a largo plazo. Vemos que la zona de Catalinas, con las obras del Paseo del Bajo y la llegada del subte, recobrará el atractivo y ahora muchas empresas que se radicaron afuera del centro van a querer volver. Es un área con una vacancia baja, hay pocos edificios AAA y la edad promedio de las torres es de treinta años. Hace falta una renovación", le explica Costantini a BAE Negocios.

Costantini conoce muy bien la zona. Consultatio fue una de las primeras que llegó allí con la construcción de la torre Catalinas Plaza en 1995 y Alem Plaza en 1998. En 2017 también inauguró allí la Torre BBVA.

Interesados

Con respecto a la financiación de esas obras, Costantini indica que cuentan con recursos propios provenientes de la venta de activos y que, incluso, hay algunos inversores, entre los que se encuentra una compañía de seguros, que están interesados en participar de los nuevos proyectos.

En referencia a su apuesta por invertir en Buenos Aires y no en otros mercados en donde ya tienen presencia en el exterior y que son más previsibles, el empresario indica que "Nueva York, Miami y Londres están alicaídos. En los últimos años, hubo un exceso de nuevas obras".

noticias relacionadas