El banco HSBC planea eliminar 35.000 puestos de trabajo después de anunciar una reducción de ganancias del 53% en 2019 respecto del ejercicio anterior, por un monto de hasta USD6.000 millones.

El banco que opera actualmente en más de cincuenta países de América del Norte, Europa, Medio Oriente Medio y Asia y emplea a más de 40.000 personas en el Reino Unido, donde tiene su sede, proyecta una reestructuración con un costo total de USD7.300 millones.

El director ejecutivo interino, Noel Quinn, confirmó que los planes para reducir los costos implicarán recortar también cerca del 15% de la fuerza laboral global del grupo.

Si bien la entidad no publicó un objetivo de reducción de personal, en una entrevista con el Financial Times, Quinn dijo que esperaba que el número de empleados a tiempo completo se redujera de aproximadamente de 235.000 a 200.000 en tres años.

Sostuvo que el plan de reestructuración representa el más profundo de la historia del banco, y apunta en particular a reducir las operaciones en un 35% en Estados Unidos y un 45% en Europa, y trasladarlas a Asia.

También, dijo que reducirá sus ventas y operaciones de investigación de acciones en Europa, y trasladaría su división de productos de Londres a Asia.

"El rendimiento del grupo en 2019 fue sólido; sin embargo, algunas áreas de nuestro negocio no están dando rendimientos aceptables. Por lo tanto, estamos delineando un plan para aumentar los beneficios para los inversores, crear la capacidad de inversión futura y construir una plataforma para el crecimiento sostenible", detalló el directivo en un comunicado.

"Ya hemos comenzado a aplicar este plan y mi equipo y yo nos hemos propuesto llevarlo a cabo", agregó.

"No se trata de una meta, pero queremos ser honestos y transparentes con nuestros empleados y creemos que alrededor de 200.000 será la cifra en la que estará el banco en tres años", ha indicado el directo financiero de HSBC, Ewen Stevenson, en declaraciones a Bloomberg recogidas por Europa Press.

Tras conocerse los resultados, las acciones del HSBC perdían un 6,30% en las primeras operaciones en Londres.

Futuro cercano

Nada se dice del futuro de Quinn y se sigue esperando el nombramiento de un consejero delegado definitivo. Quinn "va a conducir las restructuraciones, y si todo va bien, podría ser confirmado" en sus funciones, dijo a la AFP, Jackson Wong, gestor de activos de Amber Hill Capital. "Pero por el momento, (HSBC) sigue buscando a alguien capaz de garantizar el crecimiento", dijo.

Asia sigue siendo la región crucial para el HSBC de donde proviene la mitad de su volumen de negocio. Su beneficio ajustado antes de impuestos del año pasado creció un 6% a USD18.600 millones.

Sin embargo, la epidemia del coronavirus podría ensombrecer las perspectivas: pues "genera turbulencias económicas en Hong Kong y en China continental y podría incidir en nuestros resultados en 2020", preveen en el grupo.