Un cálculo realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) permite a la Argentina certificar que casi el 100 % del biocombustible exportado a la Unión Europea es sustentable.

Esta información le permitirá al país homologar su producción a escala internacional porque el biodiésel argentino emite un 70 % menos dióxido de carbono, gas de efecto invernadero (GEI).

La certificación de sustentabilidad ambiental es una de las principales exigencias impuestas para el comercio de los diferentes biocombustibles; para eso, es necesario cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero sobre todo de dióxido de carbono (CO2).

El trabajo señala que el biodiésel argentino emite un 70 % menos de dióxido de carbono, comparado con los valores de referencia que establece la Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea ( UE).

Luego de analizar la producción de soja y los establecimientos que transforman los granos en biodiésel durante tres campañas consecutivas, determinaron que el biocombustible argentino emite 26 gramos de dióxido de carbono por megajoule (26 g CO2/MJ).

Comparado con la normativa de la UE que establece de forma predeterminada 83,8 g CO2/MJ, la diferencia porcentual remarca las ventajas del sistema agroindustrial argentino.

"De hecho, la Argentina se encuentra entre los principales productores y exportadores de biocombustibles y pudo consolidarse como productor y exportador de biodiésel", dijo Hilbert.

Juan Balbín, presidente del INTA, destacó la importancia del estudio: "Este trabajo nos permite poner en valor el sistema de producción agrícola que utilizamos en la Argentina, basado en la implementación de la siembra directa".