La caída del consumo también golpea a los cigarrillos y, en ese contexto, comienzan a ganar terreno marcas informales que ofrecen precios atractivos.

En la Argentina se consume alrededor de 3.100 millones de cigarrillos al año producidos en el país en fábricas semiclandestinas y unos 2.600 millones llegados de contrabando desde Paraguay, en dos negocios ilegales de fuerte crecimiento en el mercado fuera de todo control sanitario e impositivo.

Por esos 5.700 millones de cigarrillos de origen ilegal que se consumen en todo el país, el fisco argentino pierde más de $8.000 millones al año, de acuerdo con estudios elaborados para la industria tabacalera.

En cuanto a los cigarrillos "truchos", cada vez con mayor frecuencia se detecta la mercadería de producción local desconocida y no declarada, que es vendida en unidades sueltas o en paquetes sin estampilla en las mismos lugares de expendio que los productos legales. La comercialización a través de páginas web también sigue creciendo.

La falsificación de paquetes de marcas conocidas apunta en general al segmento más bajo del mercado que tiene como destinatario un consumidor que busca precios y no calidad.

Como esos productos evaden el pago de impuestos, son vendidos a precios inferiores que los normales.

"El cigarrillo es un producto con una gran carga impositiva", indica Juan Félix Marteau, abogado especialista en delitos económicos, que resaltó la magnitud de la evasión impositiva y que además "no hay ningún tipo de control sanitario" en el producto trucho".

En lo referido al contrabando, el letrado resaltó a la agencia de noticias NA que "Paraguay es un gran productor de cigarrillos que tiene un mercado local muy pequeño, que no alcanza el 5% de lo que produce el país, es decir que fabrica una enorme cantidad de cigarrillos que se contrabandea en toda la región ".

Marteau, director del Posgrado en Prevención Global de la Criminalidad Financiera de la Facultad de Derecho de la UBA, explicó que contrabando y la falsificación de cigarrillos "son dos negocios distintos, con una competencia diferente, y con actores distintos".

"En el caso de los cigarrillos contrabandeados, es la misma logística que para el tráfico de marihuana, teniendo en cuenta que el Paraguay, además de ser un gran productor de cigarrillos para el contrabando, es el segundo mayor productor de marihuana de la región" , señaló.

Misiones, Corrientes y Formosa son las tres provincias por las que ingresan al país el contrabando. Pese a los esfuerzos de la Gendarmería Nacional lo hacen por tierra como a través de avionetas.

Un estudio realizado el año pasado por la consultora TNS Kantar para medir el nivel de penetración de cigarrillos ilegales en el mercado de la Argentina reveló que un 13,1% de los fumadores consumía cigarrillos de origen ilegal y, en muchos casos, desconocía esa condición.

En términos de volúmenes, esa cifra representaría un 14,2% del mercado, con un crecimiento de 3,3 puntos porcentuales respecto del año anterior. Más del 80% de los cigarrillos ilegales comprobados en kioscos.

Las zonas más calientes

El área metropolitana de Buenos Aires (Gran Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires) concentra el 71% del mercado ilegal, mientras que el Noreste del país mostró un crecimiento en el nivel del comercio ilegal de cigarrillos en 2017 y continúa siendo la región con mayor nivel de ilegalidad (44.3% a nivel volumen).

Según datos de ese estudio, la comercialización de cigarrillos con estampillas falsificadas a bajo precio y sin el pago de impuestos es la principal forma de comercio ilegal en la Argentina.

Entre las marcas detectadas con estampillas falsificadas se cuentan Red Point, Melbour, Melbo, Rodeo, V8 y CJ.

Las marcas de bajo precio representan el 4,5% del mercado de cigarrillos y de un crecimiento en el consumo durante el último año como consecuencia de la situación económica del país.