Apenas tres de cada diez trabajadores argentinos tiene la posibilidad de trabajar en el lugar y momento deseado, mientras que el 74% señala que en su empresa aplican el sistema tradicional de jornada laboral; es decir, todos están en una oficina y con un horario fijo de entrada y salida.

Los argentinos de entre 25 y 34 años son los que más desean trabajar desde sus casas

En términos comparativos, Argentina está entre los países que aún sostienen formatos de trabajo más bien tradicionales, ya que la media global de quienes pueden trabajar desde cualquier lugar y en cualquier horario es del 41%, y la de quienes trabajan bajo el sistema tradicional, del 68%, indica un informe de la consultora de Recursos Humanos Randstad, en base a datos del primer trimestre correspondientes al Workmonitor.

En la misma línea, el 70% de los argentinos encuestados indica que desearía poder trabajar desde su casa u otras locaciones, aunque su empleador no le ofrece actualmente esa posibilidad. Así, con diferencias mínimas, los argentinos se emparentan en este deseo de flexibilidad con sus colegas de la región, ya que 70% de los brasileños, 72% de los mexicanos y 74% de los chilenos se inclinan por un formato menos rígido de organización del trabajo.

Tomando nota de esta tendencia, las organizaciones buscan adaptarse lentamente: 34% de los argentinos sostiene que la empresa en la que trabajan está migrando de un formato tradicional a uno más flexible.

"Estamos frente a un proceso de cambio impulsado por los deseos y expectativas de los trabajadores, en especial los más jóvenes, en relación a formatos de mayor flexibilidad. Ellos buscan mayor libertad, autonomía y esquemas flexibles que les permitan un mejor balance entre vida privada y trabajo y las empresas están haciendo un esfuerzo para adaptarse a esta demanda y aggiornar sus estructuras, procesos y formas de organización. Se trata de un fenómeno global y una tendencia creciente, ya que la expectativa por formatos flexibles es un factor que se consolida a la hora de atraer y retener talento", dijo Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.

Jóvenes

Los argentinos de entre 25 y 34 años son los que más desean tener la oportunidad de trabajar desde sus casas u otros lugares (77%), mientras que los que prefieren el formato tradicional de trabajo en la oficina son los mayores de 55 años (66%).

Por otro lado, el 78% de los trabajadores argentinos considera que un formato de trabajo más flexible contribuye a un mejor balance entre vida privada y laboral, a la vez que el 79% sostiene que incrementa la creatividad, la productividad y su nivel de satisfacción con el trabajo. Por otro lado, el 44% cree que los nuevos formatos de organización generan mucha presión sobre su vida privada, ya que pareciera que nunca pueden desconectarse.

Con un 64% de los argentinos que confía en encontrar un nuevo empleo en los próximos seis meses si se lo propusieran, la confianza en el mercado laboral en el país aumentó un punto en el primer trimestre de 2018. En la región, solo Brasil está por debajo (61%), y superan a Argentina en el nivel de confianza México (79%) y Chile (80%). De forma paralela, el miedo a perder el trabajo en Argentina pasó de 8% a 7% en el último trimestre.