La semana pasada no fue una más para la agroindustria. Fueron días en donde distintas personas, directa o indirectamente relacionadas con el sector, se juntaron para analizar, con faros largos, los desafíos y oportunidades que nos depara el futuro. Quienes ya son parte del sector no dejan de sorprenderse pero mucho más impactante resulta para quienes hoy aún sólo conocen por referencias que nos espera, en los próximos años, en materia tecnológica.

Este espacio de análisis, de parar la pelota y anticipar la jugada, fue impulsado por CREA y acompañado por el INTA. Se desarrolló entre el 11 y el 12 de octubre en el estadio Orfeo de la provincia de Córdoba donde se juntaron diferentes actores del sector: productores, técnicos, empresas, organizaciones técnicas y el Estado. Cabe aclarar que, nuestra institución es una organización de 2000 empresarios agropecuarios fundada hace 60 años que constantemente busca en la innovación la clave para el desarrollo sostenible de las empresas agropecuarias y el país.

El congreso giró en torno de los desafíos que supone el futuro para el agro, marcado por cambios que están ocurriendo a distintos niveles. Más de 4.000 personas, 40 oradores y 100 expositores (emprendedores, productores innovadores, empresas proveedoras de insumos y servicios y otras instituciones) intercambiaron ideas sobre los desafíos que supone el futuro. Las charlas de oradores nacionales e internacionales fueron el puntapié para analizar las oportunidades que dichos cambios generan junto con el advenimiento de nuevas tecnologías que revolucionarán, de manera sustancial, la forma en que hoy el empresario agroindustrial realiza su actividad.

Los desafíos son muchos, algunos muy conocidos, pero puestos en perspectiva impresionan de sobremanera: aumento de la población, cambio en las dietas de los consumidores, cambios en há- bitos de consumo (valoración del origen/procedencia del alimento-trazabilidad), cambio climático, demanda de la sociedad respecto al ambiente y regulaciones, nuevas generaciones con intereses y valores distintos, etc. Todo esto modificará, por necesidad u oportunidad, el día a día de los productores.

Los desafíos generan, como siempre, una serie de oportunidades, que sumado a nuevas herramientas tecnológicas, prometen revolucionar el futuro del agro. La innovación, entendida como el “juntar mundos dispersos” (así lo explicaba Diego Golombek en su disertación) es la palabra que une el desafío con la oportunidad. En este sentido, aparecen tecnologías para que el productor genere energía usando sus residuos, robots para realizar distintas labores, la ciencia de los datos que invade las tareas rurales (registro y procesamiento) y hasta la carne sintética. En esta sintonía, un centenar de emprendedores, de los cuales 18 se mostraron en el Espacio CREALab del congreso, ya están generando soluciones sobre la base de tecnología aplicada al agro. No menos importante es el rol que juega la ingeniería agropecuaria, con ajustes de procesos que generan más provisión de servicios eco-sistémicos (entre ellos productos agropecuarios), sin que necesariamente se incorporen nuevas tecnologías “duras”.

Más allá de las herramientas tecnológicas, ninguna tecnología agrega valor si una persona o un equipo no la adoptan. Así el evento, cerró con intercambios que apuntaban a eso, sabiendo que todo lo anterior no tiene sentido sin la dimensión humana: cómo hacer empresas atractivas, que ofrezcan oportunidades de desarrollo reales a las personas y cómo organizar y formar los equipos para que sean capaces de enfrentar los desafíos y capturar las oportunidades antes mencionadas.

El futuro del mundo revaloriza el rol de la agroindustria como nunca antes. Esto genera grandes desafíos para la Argentina. Tenemos el potencial para aprovechar esas oportunidades aunque necesitamos consensuar una agenda para trabajar en los retos que supone el mundo futuro. Más que nunca es necesario el compromiso y el trabajo en conjunto de los distintos actores públicos y privados para hacerlo realidad. El CREATech se pensó para inspirar eso a través de una única visión: servir a esta gran empresa llamada la Argentina.

*Líder de Investigación y Desarrollo de CREA