El grupo jujeño Ledesma terminó su cosecha anual de caña de azúcar, materia prima a partir de la que fabrica azúcar, papel, alcohol, bioetanol, cuadernos y repuestos y productos electrolíticos. Con el final de la zafra, el ciclo productivo continúa en las fábricas, donde se dan los procesos de refinación y envasado de azúcar, destilado de alcohol y producción de papel. Con el residuo vegetal de la cosecha de caña, la compañía también produce energía renovable que cubre más de la mitad de su matriz energética. 

La producción de azúcar física fue de 291.000 toneladas. Ledesma molió 3.256.000 toneladas de caña, de las cuales 2.781.000 toneladas fueron propias y 475.000 toneladas provinieron de cañeros independientes.

La producción fue inferior a la de 2020, debido a dos causas principales: en primer lugar, la pandemia de Covid y las consecuentes medidas de prevención. Ledesma llegó a tener 480 operarios sin trabajar en octubre y noviembre de 2020, cuando la etapa de riego de los cañaverales tiene su máxima demanda. También por los mismos cuidados sanitarios, llegó a haber 150 operarios menos en fábrica. En segundo lugar, el clima no acompañó.

Transformación tecnológica

 

Durante la zafra que terminó, Ledesma inauguró un sistema de monitoreo permanente de su flota agrícola  a través de 526 dispositivos en su maquinaria agrícola (más de 300 tractores, 35 cosechadoras, además de camiones, camionetas y cuatriciclos, entre otros), que funciona las 24 horas del día y permite mejorar la eficiencia en los tiempos de cosecha, plantación y riego. El uso de la big data que genera esta herramienta irá agregando nuevas funcionalidades.

También estrenó un nuevo sistema de gestión del agua para riego, de nombre Rubicón. Este sistema tiene ciertos parámetros configurados para operar de manera automática y en tiempo real las compuertas de los canales, y de esta manera distribuir el agua en la medida exacta en que necesita la unidad de manejo en el campo.

En lo que hace a fábrica, Ledesma inauguró un nuevo sistema de filtrado de cachaza en su planta de azúcar, que moderniza y mejora la eficiencia de ese proceso. Solo en este equipamiento, la compañía invirtió USD3,5 millones en el marco de su plan Génesis XXI.

Además, la empresa anunció la próxima creación de un parque industrial en Libertador General San Martín, donde tiene su complejo agroindustrial. Este proyecto busca generar, con el liderazgo de la compañía jujeña, más empleo e inversiones en una extensión de 224 hectáreas.