La fusión entre Cablevisión y Telecom reformulará el negocio local de las telecomunicaciones.

El nuevo holding pasará a tener casi 31 millones de clientes, dado que se suman 27,4 millones de accesos de la operadora telefónica a los 3,5 millones de la compañía de cable.

De esa forma, concentrará 38% del negocio de la televisión por cable, 68% de los servicios de banda ancha fijos, 39,5% de banda ancha móvil, 41% de telefonía fija y 30% de móvil, con Personal y Nextel.

Las expresiones de molestia de parte de varios jugadores cuando se los consultaba por la megafusión, que fueron constantes hasta la primera mitad de 2017, se fueron morigerando en estos últimos meses. A tal punto que, aún sin anunciarlos oficialmente, muchos de ellos prevén incrementar fuertemente sus inversiones este año, especialmente en el despliegue de redes de fibra óptica.

Telefónica ya cuenta con más de 700.000 hogares pasados con fibra óptica, especialmente concentrados en la zona sur, contra una previsión de llegar a 600.000 más en poco tiempo. Del total alcanzado hasta ahora, 150.000 ya están recibiendo los servicios sobre esta tecnología.

En el caso de Claro, la compañía ya alcanzó a unas 600.000 viviendas con fibra óptica, distribuidos tanto en la zona sur como en el área norte lindante a la Capital Federal. Sobre el corredor norte, iPlan viene también desplegando redes con esta tecnología, a las que ofrece conexiones de hasta 500 mb de velocidad.

La dupla Telecom-Cablevisión no se queda atrás. El año pasado anunciaron a la Bolsa su intención de tomar u$s3.000 millones en el mercado, también para construcción de redes de nueva generación.