Terminamos un año de acomodamiento de las variables. Surgió el crédito hipotecario para el segmento medio y los desarrolladores ahora tenemos que trabajar con las entidades financieras en la formalización del financiamiento de las obras con el objetivo de dinamizar la industria y poner en ejecución proyectos de mediana y gran escala que puedan atacar de manera directa el déficit habitacional del país.

El 2018 comenzará con un mercado que repuntó durante el último cuatrimestre, luego de varios altibajos. El inversor volvió al mercado de real estate y el usuario final tomó un protagonismo nunca visto en los últimos diez años.

Estamos frente al cambio del modelo de negocio en donde el segmento residencial de lujo crecerá por la demanda activa en zonas como Puerto Madero, el casco histórico de la ciudad y ciudades del interior como Rosario.

El crecimiento del sector convivirá con una oferta escasa en relación a la demanda que hay. Se deberá tener especial cuidado en no generar una burbuja de precios en las unidades que son alcanzables con las líneas de los créditos hipotecarios actuales, es por ello que el financiamiento en unidades en pozo será clave para que esto no ocurra y la demanda pueda elegir dónde comprar y vivir.

*Empresario inmobiliario