La vuelta del crédito hipotecario tuvo un efecto inmediato sobre la performance del negocio inmobiliario.

Durante el año pasado, las escrituras de compraventa de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires crecieron 40,9% y el monto de las transacciones se elevó 95,9% a $148.944 millones.

Según datos del Colegio de Escribanos porteño, en los doce meses del 2017 se efectivizaron 63.382 actos.

La cantidad de escrituras de diciembre último fue de 7.850 y el monto fue por $20.022 millones. Sólo en el último mes del año, las escrituras con hipoteca bancaria totalizaron 2.326 casos, 125,2% más que las registradas un año antes, mientras que aumentaron 8,5% en comparación con el mes anterior, y representaron el 29,6% del total, frente a 16,6% de un año antes.

Los precios de las propiedades usadas crecieron 15% el año pasado

Sin embargo, con un dólar arañando los $20, comienzan a abrirse interrogantes sobre las variaciones de las condiciones de los préstamos. No obstante, en el sector inmobiliario confían en que el ritmo de operaciones se mantendrá durante este año.

"La evolución de la paridad cambiaria y el régimen de variación de las UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) guardan relación, por lo cual a mediano o largo plazo la consideración de la suba del dólar no es un factor preponderante. De hecho, las estadísticas demuestran que la variación operada en el trimestre final del año pasado no afectó el nivel de crecimiento del crédito tomado", indica Claudio Caputo, presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.

Descalce
El principal problema que tienen hoy los tomadores de créditos es el descalce que hay entre que solicitan el préstamo y el momento en el que se lo otorgan. Si en ese lapso hay un alza importante en el tipo de cambio pasan a tener en su poder menos dólares que los previstos en un principio. En este punto, son los bancos los que tendrán que articular opciones como, por ejemplo, ampliar el monto y el tiempo de devolución del crédito.

Por otro lado, el incremento de la demanda también ha hecho que los precios de las propiedades usadas crecieran un 15% el año pasado. Para este año, se espera una suba similar.

En ese sentido, Caputo insiste que no este contexto no impactará en el mercado de real estate. "Si bien a corto plazo los índices inflacionarios no son los deseados, el nivel de toma de créditos muestra con claridad que a mediano término la confianza subsiste".

La cantidad de escrituras de diciembre fue de 7.850 y el monto fue por $20.022 millones

Los desarrolladores también son optimistas de cara al futuro.

"Esperamos que este año se presente aún mejor", dice Tomás Seeber, director de RG Montes Real Estate, y predice que "el crédito va a terminar de asentarse; se va a volcar también al mercado del desarrollo, promoviendo una ampliación de la oferta de unidades y favoreciendo que los developers piensen en el usuario final".

Por su parte, Marcelo Franco, socio y fundador de la desarrolladora Fraher Group, también señaló que sus perspectivas son positivas y que "esperamos un mercado inmobiliario dinámico y pujante".

Por último, Carlos Spina, gerente comercial de Argencons, indicó que se seguirá incorporando a la demanda los blanqueadores y tomadores de crédito y ambos robustecerán un mercado creciente en precio.