Con el viento a favor aportado por la suba de los combustibles tradicionales, que vuelven a aumentar sus precios, la conversión de vehículos a Gas Natural Comprimido ( GNC) registró un nuevo incremento intermensual. De esta forma, se estableció un nuevo récord en el año.

Según las estadísticas del Ente Nacional Regulador del Gas ( Enargas), si se compara julio (12.616) con junio (10.066), el crecimiento es de 2.550 casos, es decir, un 25 por ciento.

El dato que sin duda contribuye a esta situación es que la brecha entre el litro de nafta Súper y el metro cúbico de gas a valores promedio supera el 100 por ciento. Y esa distancia podría seguir creciendo por el probable aumento del costo de los combustibles líquidos.

La ventaja que cualquier automovilista tiene en cuenta es que usar GNC es mucho más económico que los combustibles líquidos por lo que los talleres especializados sostienen que en poco más de un año se amortiza el costo del equipo.

Si se habla de costos, instalar un equipo de GNC de los llamados de tercera generación, aptos para vehículos anteriores al 2012, hay que pensar en contar con unos $25.000, con un tubo de 16 metros cúbicos.

Para los autos más nuevos hace falta un equipo de quinta generación, que demandará una inversión superior a los $30.000, con un tubo de las mismas características.