La ayuda estatal a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y de los créditos a tasas cero para monotributistas y autónomos sirvió para que muchos pudieran cubrir sus gastos más urgentes. Uno de ellos es, sin dudas, el pago del alquiler de su vivienda, algo que los argentinos tienen como prioritario.

CUCICBA, el Colegio Profesional de los Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires, dio a conocer los resultados de su nuevo estudio sobre la situación del mercado de alquileres porteño en el marco del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio.

Según este relevamiento, que la entidad realizó mediante una consulta online a sus matriculados y que contempló un universo de 40.000 inmuebles de toda la Ciudad, el 92% de los inquilinos de viviendas de la Ciudad pagó su alquiler en mayo. Esto implica un incremento de casi diez puntos porcentuales a la anterior medición, que analizó la situación durante el mes de abril y arrojó un porcentaje de pago del 83,6 por ciento.

En lo que respecta al término del pago, del mencionado 92%, una inmensa mayoría (87%) lo hizo en tiempo y forma y solo un 13% realizó el pago con diferimiento.

En lo que respecta a los alquileres comerciales, las cifras no muestran resultados tan positivos ante la imposibilidad de abrir las puertas por parte de la mayor parte de los comercios de la Ciudad. Según el relevamiento, un 55% de los comerciantes porteños pagó el alquiler del local donde desarrolla su actividad, aunque solo cuatro de cada diez pudieron hacerlo a término. Desde el Colegio también se realizaron sondeos específicos en los principales centros comerciales barriales, que arrojaron un nivel de cierre definitivo de locales de entre el 2% y el 4%, dependiendo de la zona.

Estos datos demuestran que, a pesar de las dificultades propias del momento, las relaciones locativas de viviendas continúan funcionando de forma estable en el marco de la crisis sanitaria y el aislamiento obligatorio que se vive, mientras que desde el sector comercial se está haciendo un esfuerzo mayúsculo para poder continuar con el alquiler de los locales.

“Los profesionales inmobiliarios continúan realizando su labor de intermediación entre dueños e inquilinos, ayudando a acercar a las partes en este difícil momento, a la espera de que se les permita sumar la muestra de inmuebles a sus actividades, de manera de poder revitalizar el sector inmobiliario de la Ciudad, que se encuentra en una grave crisis, poniendo en riesgo los ingresos de miles de familias”, indican en la entidad.