La cúpula de IAG (Iberia) y la familia Hidalgo, propietaria de Air Europa, están en la recta final de sus negociaciones para la compra de la segunda por un importe de aproximadamente 500 millones de euros (USD586 millones), la mitad de lo pactado en noviembre.

Iberia se ahorra así los 40 millones de euros de penalización que debería haber pagado en el caso de negarse a mantener la compra, pero también lleva adelante una operación que, al parecer, sigue considerando importante para su estrategia, según Cinco Días.

El acuerdo mantiene los elementos esenciales y estaría cerrado, salvo algunos detalles. El periódico maneja una brecha de precios entre los 500 y los 600 millones, que no estaría mal para un negocio que actualmente está en una profunda crisis.

El Gobierno español ha manifestado en varias ocasiones su voluntad de empujar a la fusión de las dos empresas en una, para mejorar el posicionamiento español en el mercado latinoamericano de la aviación, para cuando este reabra sus puertas.

Iberia presentará este viernes sus resultados económicos y el periódico contempla la posibilidad de que en esa fecha estuviera toda la operación cerrada para su posible presentación.

El presidente y CEO de Iberia, Luis Gallego, lidera personalmente las conversaciones con el consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, para la compra de Air Europa.

Gallego ha revelado en una entrevista a El Mundo que la compra de Air Europa tiene ahora incluso más sentido estratégico que cuando se acordó el pasado noviembre y a pesar de que la crisis del coronavirus ha llevado a que las aerolíneas planeen grandes recortes de flota y personal ante el horizonte de una demanda hundida durante años.

El presidente de Iberia y futuro CEO de IAG asegura que en este contexto es más necesario que antes una concentración para que haya una única gran aerolínea con base en Madrid en lugar de dos, aunque matiza que es inevitable que haya una rebaja a los 1.000 millones pactados en noviembre.

El propio dueño de Air Europa, Pepe Hidalgo, reconoció que su aerolínea sin ayuda pública no duraría. El Gobierno parece presionar para que Iberia absorba a Air Europa y evitar así una quiebra, pero ello tiene como escollo que tampoco podría justificarse ante la sociedad que una familia se hiciera millonaria cuando sin el apoyo estatal no sobreviviría.

El problema para el Gobierno es que Iberia parece preferir menos dependencia de los políticos, ante una más acuciada Air Europa que, en el caso que sea la única en pedir de forma inminente un rescate, puede obligar al Gobierno a entrar en una espiral de ayudas y más ayudas, ya que en 2021 se aventuran también unas grandes pérdidas para las aerolíneas.

Los trabajadores de Iberia, de su lado, han dado un paso más en sus protestas y un nuevo sindicato aéreo llamado Unite ha traspasado nuevas líneas al llevar sus protestas al municipio donde se ubica el domicilio particular del presidente de IAG, Antonio Vázquez, pidiendo que no se compre a Air Europa mientras se acometen despidos y rebajas de sueldo.