El fabricante de equipos de telecomunicaciones móviles Ericsson cerró la compra de la empresa de comunicaciones en la nube Vonage por 6.200 millones de dólares. "El acuerdo de fusión fue aprobado por unanimidad por el Consejo de Vonage", dijo Ericsson en un comunicado.

"La transacción se basa en la intención declarada de Ericsson de expandirse globalmente en la empresa inalámbrica, ofreciendo a los clientes existentes una mayor participación en un mercado valorado en 700.000 millones de dólares para 2030", indicó la agencia Reuters.

Vonage tuvo unas ventas de 1.400 millones de dólares en el periodo de 12 meses hasta el 30 de septiembre de 2021, con un margen sobre los beneficios ajustados antes de intereses, impuestos y depreciación (EBITDA) del 14% y un flujo de caja libre de 109 millones de dólares.

La plataforma de comunicaciones Vonage, basada en la nube, da servicio a más de 120.000 clientes y a más de un millón de desarrolladores registrados en todo el mundo.

Ericsson ha dicho que espera que la operación aumente los beneficios por acción —excluyendo los impactos de la amortización no monetaria— y el flujo de caja libre a partir de 2024.

Se estima que el acuerdo se cierre en la primera mitad de 2022, sujeto a la aprobación de los accionistas de Vonage, a las aprobaciones regulatorias y a otras condiciones.

El precio de compra supone pagar 21 dólares (18,6 euros) por acción, un 28% más que el precio al cierre de la sesión del pasado viernes en la bolsa de Nueva York.

Cambio de política

 

Ericsson, uno de los empleadores más grandes de Suecia, anunció recientemente que va a rediseñar y reducir el espacio de escritorio en sus 400 oficinas en un intento por pasar a la mitad de su fuerza laboral al trabajo remoto.

"Quedó muy claro durante el segundo trimestre de 2020 que nunca volveremos a la antigua forma de trabajar", dijo Peter Laurin, director de Servicios Administrados en Ericsson, en una entrevista. "Trabajar desde casa debería funcionar. A largo plazo, nuestro objetivo es un modelo híbrido, una visión del 50% entre la oficina y el trabajo remoto".

Antes de que estallara la pandemia, los aproximadamente 102.000 empleados del fabricante sueco de equipos de telecomunicaciones trabajaban en promedio un día a la semana de forma remota. A pesar del progreso logrado con las vacunas, aproximadamente el 85% de la fuerza laboral de Ericsson a nivel mundial todavía trabaja desde casa.