Los dueños de estaciones de servicio independientes anunciaron que ya no aceptarán más pagos con tarjetas de crédito desde enero en todo el país, en protesta contra las emisoras de los plásticos por las comisiones que les cobran y la demora en el depósito del dinero.

La decisión fue tomada por los empresarios agrupados en la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha) tras un extenso debate y al no hallar una respuesta favorable antes sus planteos a las emisoras de tarjetas y al Gobierno.

"Las empresas de tarjetas de crédito se quedan con el 15 por ciento de la rentabilidad de un estacionero que afronta todos los riesgos de este rubro comercial con márgenes que ya son reducidos", dijo a la agencia NA el presidente de Cecha, Carlos Gold. Además del costo, en el sector también se quejan de la demora en girar los pagos, ya que depositan el dinero en las cuentas bancarias de estos comercios con al menos 28 días de demora.

Gold explicó que Cecha viene realizando desde hace cuatro años el planteo a la empresa Prisma (controlada por 14 bancos públicos y privados) para una reconversión de las comisiones y de los plazos de acreditación del dinero.

"No lo planteamos sólo desde el punto de vista económico, sino también desde la necesidad de impulsar el pago con medios electrónico para reducir el uso del efectivo por la seguridad física de las empresas", dijo Gold.

El Gobierno había llegado a un acuerdo con los bancos para que se desprendan antes de 2021 de la sociedad Prisma, emisora de Visa, justamente por la situación monopólica y control casi total del mercado de los plásticos.

Los directivos de Cecha habían mantenido reuniones con autoridades del ministerio de Seguridad, que conduce Patricia Bullrich, y del Banco Central, que preside Federico Sturzenegger, para iniciar un proceso de migración paulatina hacia los medios electrónicos de pago.

"Nosotros queremos cobrar con medios electrónicos, pero necesitamos que se revean las comisiones porque son muy altas. Vimos predisposición en las autoridades del Estado, pero acá la decisión pasa por la empresa Prisma", agregó.

La iniciativa de poner fin a lo que consideran un "abuso" que agrava la falta de rentabilidad real del sector fue impulsada inicialmente por la Federación Argentina de Expendedores de Nafta del Interior (Faeni), de Santa Fe.

A la Faeni se le sumó la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines (Fecac) de Córdoba: los representantes de ambas cámaras llevaron el reclamo a la mesa de diálogo de Cecha, donde se definió implementar la medida de fuerza.