El Departamento de Comercio de EE.UU. (ITC, por sus siglas en inglés) dará hoy a conocer su informe como parte de la investigación que se le hace al biodiésel argentino el cual fue acusado por la industria estadounidense de dañarla económicamente. En ese sentido el organismo reconocerá el impacto financiero y por ende ratificará los aranceles del 73 por ciento. A partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el cierre del este mercado provocó un retroceso del 74% de las exportaciones en septiembre pasado.

  • 353.034 toneladas es lo que se envió al mercado estadounidense en el tercer trimestre de 2017, mostrando una retroceso del 37% sobre las ventas vistas entre abril y junio pasado
  • 120 por ciento es el impuesto que deberá pagar la Argentina en enero próximo cuando se confirme aranceles por dumping los cuales se sumaran a la sanción por subsidios

Todo hace suponer que el ITC pasado el mediodía confirmará los dichos de la Junta Nacional de Biodiésel (NBB, por sus siglas en inglés), que afirmó días atrás que "la industria (local) ha resultado herida en los últimos años debido a importaciones injustamente comercializadas desde Argentina e Indonesia" y donde los aranceles son un paso "para garantizar que los 64.000 empleos no se vean perjudicado por las importaciones desleales".

En pocas palabras, cerrará filas respecto de que hay un impacto económico dado que las "crecientes importaciones a bajo precio impidieron a los productores obtener un rendimiento adecuado de sus inversiones sustanciales y provocaron que los productores de EE.UU. retrocedieran en sus inversiones para servir a un mercado en crecimiento".

La confirmación será entonces el cierre de todo tipo de negociaciones con las autoridades estadounidenses que el Gobierno pensaba buscar en los primeros días de 2018, aunque en enero se sabrá también el arancel que tendrá el biodiésel, pero esta vez por dumping lo que hará que el impuesto supere el 120 por ciento.

Por lo pronto, el no envío del biocombustible se vio reflejado en los datos que publicó ayer el Indec. Este confirmó que en septiembre se exportaron sólo 42.000 toneladas lo que marca una caída del 74% respecto de los 167.242 toneladas de septiembre de 2016. La misma situación se ve en agosto, donde la baja fue de 55,8 por ciento.

Indudablemente la industria está afectada por el cierre de Estados Unidos. Lo que deja en claro también que la reapertura del mercado europeo con aranceles del 15% no compensa de ninguna manera el 1,2 millón de toneladas que se vendía a la plaza estadounidense.

Además, está latente un pedido de la Cámara Europea de Biodiésel (EBB, por sus siglas en inglés), la cual se apresta a presentar ante la Comisión Europea una solicitud para que se apliquen aranceles al biocombustible argentino como lo hizo el mercado norteamericano pese a que la Organización Mundial del Comercio (OMC) le diera la derecha a Argentina.

Fuentes del sector resaltaron que si en Europa avanza el reclamo de la industria, motorizado por parte de Francia y Alemania, significará el fin de las fábricas locales. En esa línea, también afirmaron: "Estamos muy atentos al nuevo pedido de investigación que hizo la EBB, con lo cual trabajamos para llevar nuestra posición a las autoridades europeas".