La cadena de heladerías Freddo, cierra su histórica fábrica de helados del barrio porteño de Balvanera fundada en 1969, y se desprende de todos los locales que operaba en forma directa, ahora busca franquiciarlos. Desvincula a un total de casi 300 empleados, de los cuales 60 trabajaban en la planta propia y están en estado de asamblea permanente.

Perteneciente al fondo de inversión Pegasus, creado por Mario Quintana, ex jefe de gabinete del Gobierno nacional, Freddo tercerizará su producción en la planta rosarina MontHelado. El vocero de la empresa señaló: “La planta tenía problemas de logística, capacidad y en las condiciones actuales, no podía acceder a una certificación necesaria para poder exportar helado a Panamá. Además, necesitaba cumplir con normativas que le pedía el Gobierno de la Ciudad y por ser una planta muy vieja, no lograba reunir los requisitos. Freddo seguirá comprando las materias primas y manteniendo el control en el proceso productivo”.

Marcelo Gasso, secretario gremial del sindicato de Pasteleros, además de empleado y delegado de Freddo, cuenta: “Desde la planta fabricabamos entre 5.000 y 9000 baldes de 5 kilos cada uno por día, depende si estabamos en verano. Sin decirnos nada, empezamos a ver que los proveedores mandaban materia prima a Rosario, comenzó a disminuir la producción en la planta. Preguntamos y cuando preguntamos, nos dijeron que querían hacer una segunda marca de helado para supermercados”.

Los empleados fueron sorprendidos el miércoles cuando les anunciaron que los suspenderían 15 días para hacer reformas. “No les creímos, tuvimos una asamblea, pedimos explicaciones y recién el jueves nos contaron que cerraba la planta. Hay trabajadores con 35 años de antigüedad que les faltan entre 4 y 5 años para jubilarse que no podían parar de llorar cuando se enteraron que se quedaban sin trabajo. Seguimos en asamblea permanente, porque no nos reubican a todos y estamos negociando la indemnización”, explica Marcelo Gasso.

Freddo cuenta con 120 locales en Argentinas y 60 en el exterior en Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Miami en Estados Unidos y Gran Bretaña. Hasta hace poco, tenían 40 locales propios, luego comenzó a franquiciar y ahora retiene alrededor de 20 locales que franquiciará e intentará reubicar a algunos empleados.

Desde la compañía explican el ajuste y la reconversión: “Freddo hace varios años que estaba perdiendo plata y era ayudada por el fondo Pegasus”. El año pasado no pagaron la paritaria acordada por el gremio de pasteleros y ofrecieron 10 puntos menos y un acuerdo especial por la pérdida salarial. En 2017 abrieron un retiro voluntario y más de 150 empleados se acogieron.

Cerrar la fábrica, tercerizar la producción y franquiciar los locales les permite reducir costos, al no tener empleados directos. En un comunicado, la empresa dijo: “Freddo, a través de su red de franquiciados, facilitará la reinserción laboradores que quieran seguir con la marca”, esto contempla a los que hasta ahora atendían locales.