El compromiso de Scania con el medio ambiente impresiona. Todos sus procesos están pensados para llegar a no utilizar más combustibles fósiles en 2050. En Buenos Aires, dos colectivos de la línea 132 prueban las ventajas de funcionar con biodiesel y gas natural comprimido.

En Mendoza ya hay 6 camiones que van y vienen hacia Vaca Muerta que funcionan con gas natural licuado y en breve, se sumarán dos más.

El objetivo de la compañía sueca es alcanzar la eficiencia energética, usar combustibles alternativos y electrificación y contar con transporte seguro e inteligente. En sus fábricas, todos los procesos están pensados para mejorar la eficiencia energética y convertir su generación actual a fuentes renovables.

Christopher Podgorski, presidente y CEO de Scania Latin America, define el camino elegido en pocas palabras: "Vamos por un camino de pensamiento único, el que no cambie su mente se quedará afuera. En poco tiempo más, nadie va a invertir en su negocio, nadie va a querer trabajar con Scania ni comprar sus productos ni usar sus servicios si no cuidamos el planeta; esto es algo irreversible".

Según explicó, las acciones impactan en los costos, en las ganancias y en los beneficios de la compañía, no se trata de altruismo puro.