La pandemia en Europa hizo estragos y las complicaciones, aún en fase de flexibilización, para poder movilizarse están presentes. Frente a estas situaciones,  muchas empresas debieron reconvertirse, como fue el caso de Cabify, que ahora planea lanzar un servicio de bicicletas eléctricas compartidas. Hasta la fecha, parte de su servicio incluía taxis pero también motos y monopatines eléctricos.

El servicio será implementado en países europeos para observar su adaptación y observar si consiguen beneficios. A diferencia de Uber que sí distribuye bicicletas, ahora Cabify se expandirá bajo esta modalidad en la que las grandes urbes deben pensar en cómo permitir la movilización de personas sin caer en la aglomeración de gente.

Si bien esto aún no fue confirmado oficialmente, el Ayuntamiento de Madrid dio inicio a una concesión de casi 5.000 bicicletas, triplicando el número de rodados hasta la fecha. En fechas de pandemia, la plataforma de viajes en autos, al igual que el resto de la competencia, marco un drástico retroceso en las ventas. 

Por otra parte, a nivel mundial, el único ingreso que registraron las plataformas en tiempos de coronavirus (Covid-19) fue el servicio de delivery y los viajes corporativos, es decir, el tralado de personas a sus empresas. Cabify alcanzó recién en 2019 la rentabilidad tan buscada con un beneficio neto de 2,7 millones de euros. 

Despidos récord a nivel mundial por la pandemia del Covid-19 

Así es el mundo de hoy, en plena pandemia del coronavirus, con medio planeta aislado y otro medio planeta en cuasi libertad, en apenas 3 minutos todo puede cambiar. Para Uber, apenas le llevó ese tiempo en hacer una videollamada para avisarles a 3500 personas que se quedaban sin empleo. Esta cantidad se suma a otros tres mil echados con anterioridad y el cierre de 45 oficinas en todo el mundo.

Fue así, que el 25% de todos los trabajadores pertenecientes a la aplicación de transporte de pasajeros quedó en la calle, sin ingresos económicos. 

En un principio fueron 3700 personas que se quedaron sin empleo hace cerca de dos semanas, y ahora se suman 3500 más. Para la empresa, la llegada del coronavirus fue un duro golpe a las finanzas de la firma que redujo fuertemente sus ingresos salvo con Uber Eats, el servicio de delivery que sí creció desde el estallido del virus.