Los kioscos y estaciones de servicio de todo el país encienden la luz de alerta con respecto al desabastecimiento de cigarrillos y aseguran que ese escenario se seguirá profundizando si no se reanuda prontamente la producción y distribución.

Las empresas tabacaleras no fabrican desde el 20 de marzo pasado, cuando se inició la cuarentena, y hasta ahora se vino distribuyendo lo que ya estaba stockeado. Pero las firmas ya no cuentan con stock y por eso piden poder volver a producir.

En las últimas horas,  la Cámara de la Industria del Tabaco (CIT) envío sendas cartas a autoridades nacionales; de la Ciudad de Buenos Aires; Provincia de Buenos Aires y a las gobernaciones de Salta, Jujuy y Misiones destacando el impacto fiscal y económico de la situación.

“Queremos destacar que el faltante de cigarrillos está perjudicando a la cadena de valor del tabaco en su conjunto, pero también está afectando negativamente al Estado nacional, a los estados provinciales, y por supuesto, a los consumidores. Por un lado, el desabastecimiento de cigarrillos en los negocios de cercanía atenta contra el objetivo deseado de aislamiento social, ya que fomenta la circulación de 8 millones de fumadores por distintos kioscos del país en busca de cigarrillos”, indican en la entidad.

Por otro lado, en lo que respecta al impacto en los kioscos, la agrupación asegura que la comercialización de cigarrillos es dinamizante para la actividad, ya que es un producto de alta rotación y que atrae a otras ventas en los 100.000 puntos de venta del país, 40.000 de ellos en el AMBA. “Habitualmente, el 50% del ingreso de estos kioscos proviene de la venta cigarrillos, y desde el inicio de la cuarentena, ese porcentaje inclusive se ha acentuado, llegando al 80%: de prolongarse estas medidas, sin dudas muchos de ellos se verán forzados a cerrar. También es importante resaltar que, si se desabastece a los consumidores de producto legal, se abre una inigualable oportunidad para el comercio ilegal de cigarrillos, con la consiguiente pérdida de recursos tributarios”, agregan en la CIT.

La carta, que está firmada por Massalin Particulares y British American Tobacco, las empresas que lideran la industria, asegura también que debido a la carga impositiva que pesa sobre los cigarrillos – casi un 80% del precio de venta al público- la fabricación y salida de fábrica de los productos implican un aporte fundamental en materia de impuestos. “Sólo en 2019, el sector aportó más de $100.000 millones en concepto de Adicional de Emergencia, Fondo Especial del Tabaco (FET), Impuestos Internos, IVA e Ingresos Brutos. Cada día en que los cigarrillos no salen de las fábricas industriales, a nivel nacional dejan de ingresar $700 millones en impuestos. Por estas razones, y dada la importancia que tiene el tabaco, su industria y toda su cadena de valor para la economía de nuestro país, solicitamos que las fábricas industriales de cigarrillos reanuden su producción de inmediato, y evitar así que se agraven las situaciones anteriormente descriptas, siempre manteniendo las debidas medidas de protección de la salud”.

Por último, la CIT aclaró que ha desarrollado un protocolo con las medidas de seguridad e higiene que deben contemplarse para proteger la salud de los trabajadores de la industria. “Por supuesto, estaríamos dispuestos a incluir cualquier mecanismo extra de seguridad e higiene en caso de que fuera necesario”, concluyó.