Un juez federal de Estados Unidos aprobó la adquisición de Sprint por parte del proveedor de equipos inalámbricos T-Mobile US, rechazando un reclamo de un grupo de estados que aseguró que el acuerdo violaría las leyes antimonopolio y elevaría los precios.

En el juicio de dos semanas que se celebró en diciembre, T-Mobile y Sprint argumentaron que la fusión equipará mejor a la compañía resultante para competir con los principales actores del mercado -Verizon Communications y AT&T-, creando una empresa más eficiente, con bajos precios y mayores velocidades de internet.

Las acciones de T-Mobile mejoraban un 10%, a 93,01 dólares, mientras que las de Sprint se disparaban más de un 72%, a 8,27 dólares, en las primeras operaciones de la jornada. Incluso después de que se cierre un acuerdo, la compañía combinada solo sería el tercer mayor operador inalámbrico de Estados Unidos por capitalización de mercado.

Los estados, liderados por California y Nueva York, afirmaron que el acuerdo reduciría la competencia, generando un aumento de los precios.

La decisión del juez de distrito Víctor Marrero allana el camino para el acuerdo, que ya cuenta con la aprobación federal y estaba valorado originalmente en USD26.000 millones.

En su fallo, el juez destacó la dificultad que conllevan los casos antimonopolio, pues obligan a predecir el futuro al decidir si un acuerdo acabará provocando un alza de precios. No obstante, precisó que los estados no le convencieron de que el pacto encarecerá el servicio o reducirá su calidad.

"La corte concluye que no es razonablemente probable que la fusión propuesta reduzca sustancialmente la competencia", señaló.

El fiscal general de Nueva York dijo que el estado evalúa presentar una apelación, mientras que su par en California indicó que el estado está "preparado para pelear".

Las acciones de Sprint se dispararon un 74% a USD8,33 en Nueva York desde el precio de cierre del lunes de USD4,80. T-Mobile, en tanto, ganó 11% a USD94,13.