Las sedes de Volkswagen y Daimler fueron inspeccionadas por los investigadores antimonopolio de la Unión Europea en momentos en que la Unión Europea intensifica una investigación sobre las denuncias de que la industria automovilística alemana se confabuló en materia tecnológica durante décadas.

Solo días después de allanar las instalaciones de BMW, funcionarios antimonopolio de la UE visitaron la sede central de Volkswagen en Wolfsburg y las oficinas de su unidad Audi en Ingoldstadt “como parte de una revisión anunciada”, dijo VW en un comunicado.

Daimler también recibió “una visita anunciada” a su sede en Stuttgart, dijo a Bloomberg la portavoz Ute Wueest von Vellberg.

La profundización de la investigación representa otro desafío para la industria automotriz alemana, que está lidiando con las consecuencias del escándalo de fraude diésel de VW y el cambio disruptivo a los autos eléctricos autónomos. Las denuncias surgieron en julio en la revista Spiegel de Alemania, que informaron que VW, Daimler y BMW se reunieron a partir de la década de 1990 para coordinar actividades relacionadas con tecnología de vehículos, costos, proveedores y estrategia, así como controles de emisiones diésel.

“El Grupo Volkswagen y las marcas del Grupo involucradas han cooperado por completo y durante mucho tiempo con la Comisión Europea y han presentado una solicitud correspondiente” que podría permitirle recibir una reducción en posibles multas, dijo la compañía en un correo electrónico. “Todavía no está claro si la Comisión Europea iniciará un procedimiento formal”.

Los reguladores temen que las empresas puedan haber violado las normas antimonopolio, dijo la UE en un comunicado enviado por correo electrónico sin identificar los fabricantes visitados.