El grupo automovilístico PSA prescindirá de 1.300 trabajadores de su plantel en Francia, mediante un plan de bajas incentivadas creado por la nueva reforma laboral.

PSA explicó, en un comunicado, su Dispositivo de Adecuación de Empleos y de Competencias (DAEC) para 2018 que presentó a las organizaciones sindicales, e insistió en que se enmarca en la continuidad del acuerdo que había firmado en julio de 2016 con cinco centrales que representan el 80% de su plantel, que en Francia es de 62.000 empleados.

El plan implica únicamente a los trabajadores de la estructura del grupo (que a sus marcas Peugeot, Citroen y DS añadió el pasado año Opel y Vauxhall), cuyas funciones están concentradas esencialmente en Francia y comprenden 27.000 asalariados, indicó un cable de la agencia de noticias EFE.

No obstante, la novedad de este año es que con la reforma laboral del presidente francés, Emmanuel Macron, que flexibilizó el mercado de trabajo, el plan de bajas incentivadas no necesita tramitarse ante la Inspección de Trabajo (que únicamente lo convalida), sino con los sindicatos, que deben dar su aprobación por un 50 por ciento.

Además, a diferencia de los planes sociales tradicionales (los expedientes de regulación de empleo, ERE) no es necesario que la empresa lo justifique por dificultades económicas, pero siempre a condición de que los trabajadores se integren voluntariamente.