El Gobierno de Mendoza se hizo cargo de la mina de sales de potasio Río Colorado, ubicada en el Departamento Malargüe, a partir de un acuerdo firmado con la empresa brasileña Vale por el que se le transfieren activos mineros y físicos por USD250 millones y otros USD30 millones para su mantenimiento.

"Finalmente firmamos el traspaso de Potasio Río Colorado S.A., ex Vale, a Mendoza", anunció el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, desde la ciudad de Buenos Aires, minutos después de haber firmado el traspaso con los representantes legales de la empresa Vale.

De cara al futuro, Suárez dijo que la provincia está al tanto del interés por el emprendimiento de potenciales inversores de China y de Suecia.

"Se verá cuál es la mejor opción para Mendoza para que empiece a explotarse esa riqueza que tenemos en el Sur de la provincia", completó Suárez.

El convenio establece el traspaso de los activos mineros y físicos por "un valor de unos USD250 millones", detalló el ministro de Economía, Enrique Vaquié.

Además, la minera brasileña Vale le abonará USD30 millones al Gobierno provincial para poder mantener los bienes de la misma hasta que se encuentre un nuevo inversor para encarar la explotación.

El acuerdo firmado "abre muchísimas posibilidades para llevar adelante la explotación de potasio en Malargüe, al sur de Mendoza", agregó el ministro.

"Vamos a salir a buscar socios en el mundo. Esto va a generar mucho empleo, pero sobre todo mucha riqueza para la provincia de Mendoza", destacó Suárez al asegurar que "sin lugar a dudas, este es un día para celebrar".

Suarez explicó que el paso que sigue es enviar a la Legislatura un proyecto de ley para refrendar el acuerdo alcanzado con Vale, dándole transparencia al proceso.

"Hay que recordar que el proyecto cuenta con todas las aprobaciones ambientales, que fueron votadas y aprobadas casi por unanimidad por los legisladores a través de la ley 7.775 el 11 de setiembre de 2007", señaló.

Con esta transferencia "se logró salvar los derechos mineros, rescatamos los estudios y aprobaciones de impacto ambiental y todos los activos físicos, que son 80.000 hectáreas, con todo lo que Vale construyó en la zona, entre ellos una pista de aterrizaje aprobada y con condiciones para usarla como aeropuerto", indicaron desde el Gobierno mendocino.

La obra estuvo parada varios años y, en su momento, La Pampa se opuso por el riesgo de contaminación del agua del río.