La tradicional cadena de pizzerías Romario abrió su concurso de acreedores.

Según publicó ayer el Boletín Oficial, la empresa fundada hace 30 años, que cuenta con nueve locales propios y tiene unos 150 empleados, debió tomar la drástica decisión. "Estamos tratando de pelearla porque vemos que el consumidor responde. Hay algunos restaurantes más top que cierran: el dato es que están bajando la persiana 8 comercios por día", explicó a La Nación, Fernando Santa Coloma, administrador de la compañía.

Según indicó, la empresa se vio obligada a presentarse a concurso por la presión tributaria y la afluencia de juicios laborales, "que son difíciles de enfrentar para una pyme". Y agregó que "la demanda en los locales está bien" y que la compañía está en punto de equilibrio, por lo que la idea es poder sanear las cuentas para seguir trabajando.