La industria alimentaria no tiene tregua y las empresas que componen su tejido productivo buscan la forma de no quedar en el camino.

En las últimas horas, la fabricante cordobesa de mermeladas Dulcor entró en default. La compañía, que tiene 57 años de historia, posee su casa matriz en la ciudad de Arroyito, allí donde se levanta el gigante alimenticio Arcor.  

A través de un comunicado a la Bolsa de Comercio, la compañía que fabrica algunas líneas de productos light Cormillot, indicó que "en los últimos años, la Sociedad se ha visto negativamente afectada por un contexto de encarecimiento del costo de financiamiento y el acortamiento de los plazos, trayendo como consecuencia un cuello de botella financiero que nos obliga a iniciar un proceso de reestructuración de compromisos".

En la empresa aseguran que están evaluando alternativas para asumir las deudas y aseguraron que el desempeño industrial y presente "es normal".

Al finalizar el tercer trimestre del año pasado, la compañía tenía un pasivo de $1.060 millones. De ese total, $719 millones son préstamos bancarios y unos $44 millones obligaciones negociables. El resto son deudas con diferentes proveedores.

En los primeros nueve meses del año pasado tuvo una pérdida de $83 millones. Hasta no hace tanto tiempo, la compañía fundada por Elvio y Héctor Riba junto a Lino Farchetto, llegó a tener 1.000 empleados y facturar US$100 millones. Hoy exporta a 25 países sus diferentes líneas de productos. Además de los dulces y mermeladas, venden -también en una alianza con Cormillot- el aceto balsámico, salsas y aceitunas Vanoli; los grisines y budines Veneziana y las especias y condimentos Yuspe.  

Cuentan con cinco plantas en Córdoba -incluida una planta de alimento de mascotas-; dos en Catamarca y otras dos en Mendoza.

Antesala

Los problemas para Dulcor comenzaron hace unos meses y se intensificaron aún más a finales del año pasado. Por esos días, el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación rechazó el ofrecimiento de la firma de abonar el aguinaldo en tres cuotas.

No obstante, durante 2019 la compañía mostró intenciones de continuar con su expansión. Adquirió la tradicional fábrica de dulces y mermeladas Orieta, situada en la localidad cordobesa de Monte Cristo.

La transferencia incluyó la planta de producción, pero no la línea de frutas escurridas o envasadas en almíbar, donde Orieta también se hizo un nombre y, con el correr de los años, se transformó en un fuerte proveedor del circuito gastronómico, dijeron otras fuentes a nivel industrial.

En total, llegó a tener una cartera de 140 productos diferentes. Aunque no constituye su principal bandera, la marca logró desarrollar un producto diferencial, como lo es la mermelada diet con cero azúcar.

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