La energía solar dominó una subasta de energía en Brasil, lo que refleja demanda reprimida y la creciente confianza en plantas de energía alimentadas por luz solar.

Compañías energéticas internacionales como AES y Enel Green Power estuvieron entre las ganadoras de contratos para vender energía de veinte parques solares planificados con un total de 574 megavatios de capacidad, según un aviso publicado en línea por la Junta de Comercio de Energía Eléctrica de Brasil. En total, hubo 25 nuevos proyectos que obtuvieron acuerdos por 674,5 megavatios de nuevas plantas de energía, que también incluyeron proyectos de energía eólica, hidroeléctricas pequeñas y proyectos de biomasa que deben completarse dentro de cuatro años.

Esta fue la primera subasta de energía solar en dos años, después de que el gobierno cancelara dos anteriores en 2016 cuando la peor recesión en una generación reprimió la demanda de electricidad. Con la economía comenzando a recuperarse, la demanda de energía, incluida la solar, está al alza.

"Los inversionistas mostraron un gran apetito, ya que la última subasta que incluyó energía solar tuvo lugar en noviembre de 2015", dijo Rodrigo Sauaia, director ejecutivo de la Asociación de Energía Solar Fotovoltaica de Brasil.

"Brasil está reanudando el crecimiento económico y creemos que la solar podrá tener una participación más activa en la combinación de energía del país".

Precios mínimos

Estas ofertas ampliarán significativamente la industria solar en Brasil. El país tiene 1,3 gigavatios en operación ahora y más de 925 megavatios de proyectos a escala de servicios públicos en construcción, según Bloomberg New Energy Finance. El gobierno busca aumentar la capacidad instalada a 13 gigavatios para el 2026 como parte de una campaña para diversificar su red eléctrica y aumentar el uso de energía limpia.

Las compañías solares se adjudicaron contratos para vender energía a un precio promedio de 145,68 reales (u$s44,32) por megavatio-hora, un mínimo histórico. Eso fue menos de la mitad de los precios máximos de 329 reales establecidos por los reguladores, y comparable al precio promedio de u$s43,46 en una subasta similar en Argentina el mes pasado. En las subastas de energía de Brasil, los organizadores establecen un precio máximo y los desarrolladores pujan por el monto por el cual están dispuestos a vender energía, y quienes ofrecen los más bajos ganan los contratos.

"Los inversionistas perciben menores riesgos para la energía solar", dijo Sauaia. "La solar se ha vuelto competitiva en Brasil".

El precio de la energía solar fue más bajo que las ofertas para proyectos hidroeléctricos y de biomasa.