Mientras se repliega en otros mercados, la marca deportiva estadounidense Nike toma impulso en la Argentina. El gigante de equipamiento deportivo da un paso adelante en el mercado argentino, decidió cerrar su filial chilena y gestionará la operación vecina desde aquí.

La filial argentina de Nike ha duplicado su capital en el país, pasando de los u$s62,4 millones a los u$s153 millones, según consta en el Boletín Oficial de la República Argentina. La ampliación de capital se lleva a cabo en plena reestructuración global del negocio del grupo.

A nivel local, Nike cuenta con más de veinte tiendas monomarca y outlets.

El grupo pretende crear una nueva estructura corporativa que girará en torno a doce ciudades del mundo, entre ellas Nueva York, Londres y Tokio. La empresa anticipa que estas grandes urbes representan el 80% del crecimiento de la compañía hasta 2020 y pretende proveerlas con producto a una mayor velocidad, cuenta Modaes Latinoamericana.

Durante el segundo semestre del año pasado, el gigante de la moda deportiva anunció un plan de reestructuración que contemplaba el despido del 2% de su plantilla global, formada por 70.700 empleados. El ajuste de personal supondrá la salida de unos 1.400 trabajadores de Nike en todo el mundo, sostiene Modaes.

Impacto

Las medidas tomadas por el grupo frenaron la caída del beneficio durante los seis primeros meses de su ejercicio fiscal. La empresa obtuvo un resultado neto de 1.717 millones de dólares entre junio y noviembre. Asimismo, el resultado bruto de Nike evolucionó a la baja, con un retroceso del 19%, hasta 1.951 millones de dólares. Por otra parte, las ventas de la compañía se han elevado un 2% respecto al mismo periodo del año anterior.