Las principales cámaras que agrupan a las clínicas y sanatorios de la provincia de Buenos Aires denuncian desde hace casi un año que los altos costos de los pacientes con Coronavirus en terapia intensiva las están “fundiendo”. La internación de una persona enferma en la cama de una UTI puede llegar a costarle al centro de salud entre 65.500 y 85.000 pesos por día

Capresco, Acliba y Fecliba (la federación que agrupa a las cámaras del sector) aseguraron que el aumento de los medicamentos para sedación se incrementó en más del 1.000%, costo que no pueden trasladar a los convenios ya acordado con las obras sociales; la alta demanda de oxígeno medicinal, el pago a 30 días o en efectivo de estos insumos esenciales, y el reintegro de las prestaciones por parte de los contratantes a tres meses, los jaquea.

Pero, ¿cuál es el costo diario de un paciente COVID en terapia intensiva en una clínica o sanatorio privado que trabaja para obras sociales sindicales, para afiliados de pequeñas empresas, IOMA o PAMI?

Un análisis de facturación llevado a cabo por Infobae reveló que el importe varía según los convenios realizados con las obras sociales pero que ronda los 65.500 pesos diarios. Esta cifra supera el millón de pesos en internaciones de 15 días y de más de dos millones si superan los 30 días, se realizan interconsultas y se requiere de un flujo importante de oxigenoterapia y mayor cantidad de medicación para sedación, como ocurre en un alto porcentaje de pacientes.

El costo por día y por paciente Covid-19 en una cama UTI puede elevarse a los 85.000 pesos, según la cantidad de medicamentos utilizados y flujo de oxígeno medicinal.

Cuánto cuesta cada tratamiento

Los pacientes no evolucionan todos de la misma manera. Hay internados que por su complejidad necesitan interconsultas y otros no. Algunos enfermos necesitan una o varias tomografías. O una o más colocaciones de una vía central.

La cifra se eleva o baja además si el “convenio” realizado con las obras sociales incluyen o no algunos de los medicamentos contemplados en el “módulo”.

Por esa razón los medicamentos utilizados varían, según las facturaciones que analizó Infobae entre los 22.000 pesos a los 55.000 diarios.

En algunos casos el valor de los sedantes supera el módulo de internación diario en una cama UTIA (Unidad de Terapia Intensiva Adulto), que oscila entre los 35.000 pesos a los 22.000 pesos.

En ningún convenio está contemplado la oxigenoterapia para los pacientes ventilados, con respirador mecánico; ni la mayoría de los sedantes que se le deben aplicar para evitar que el paciente, en un arrebato, se lo quite.

El valor de oxígeno diario varía si el enfermo necesita un flujo alto, en caso de los respiradores mecánicos (unos 5.500 pesos) a las “vigoteras” (2.500 pesos en promedio).

Los medicamentos utilizados para la sedación de los pacientes en camas UTI por COVID-19 varían, según las facturaciones que analizó ese medio, entre los 22.000 pesos a los 55.000 diarios.

Solo un ejemplo para tomar dimensión de los requerimientos para la sedación en un paciente ventilado por día con bajo requerimiento de medicación -siempre según la liquidación a la obra social- fue la siguiente: 25 ampollas de Midazolam; 10 ampollas de Morfina; 10 ampollas de Pancuronio; 15 frascos de Propofol; 15 ampollas de Noradrenila y 8 ampollas de Fentanilo. El valor facturado fue de 22.217,66 peso diarios.

El paciente, de 42 años, estuvo cinco días en una cama UTI, por lo cual, solo de sedantes, el valor de la rendición fue de 111.088 pesos.

Los cinco días de cama UTI tuvieron un costo de 175.000 pesos (35.000 pesos diarios) y de oxigenoterapia 5.500 pesos diarios, esto es 27.500 pesos.

A esto se le debe sumar los 2.872 pesos por una tomografía computada torácica, y los 16.500 pesos por la colocación de una vía central (para pasar suero y medicación) y una interconsulta con un especialista, otros 2.420 pesos.

En total la facturación ascendió a 335.380 pesos por esos cinco días en una cama de cuidados intensivos.

“La mayor parte de la medicación de alto costo, y mucho más ahora que hay faltante, hay que abonarla a los laboratorios en efectivo, o a los 30 días, y a nosotros las obras sociales nos pagan a los 90 días, en ese período, los valores de los medicamentos o del oxígeno medicinal, que nos pasa lo mismo, ya aumentaron. Por eso, las clínicas se están fundiendo, no por estar vacías, sino por estar llenas”, le explicó a Infobae la situación de asfixia económica en la que se encuentran, Gerardo Figueroa, el presidente de la Cámara de Prestadores del Conurbano (Capresco).

Desde esa cámara empresaria que agrupa a clinicas que atienden a pacientes del conurbano profundo -le aseguraron a Infobae- esperan un plan integral del Gobierno que brinde alivio mientras dure la pandemia. “No pedimos un subsidio, sino un plan integral que nos permita poder trabajar y sostener a nuestros trabajadores, que son esenciales en este momento”, afirman.

La decisión de analizar los resúmenes de facturación de estas clínicas ubicadas en La Matanza, Merlo, Moreno y Morón se debe a que son las que, al estar ubicadas en el conurbano, constituyen “la primera línea de batallacontra el coronavirus.

Al día de hoy tienen sus camas de terapia al 95% y “menos espalda” para “aguantar” -como ellos mismos lo definen-. Atienden por lo general a la mayor cantidad de pacientes proveniente de zonas de bajos recursos.