La lechería se encuentra en un punto de inflexión y este año puede ser un punto de partida.

Por un lado, observamos que el precio que recibe el productor ha aumentado y alcanzado entre los $5 y $6 por litro producido, pero está en una situación límite; endeudado y descapitalizado. Sumado a esto, el clima y el estado de los caminos rurales ha jugado una mala pasada y enviar la producción de los campos a las industrias se ha hecho inviable.

El principal desafío que tiene la cadena hoy es lograr una transparencia de la misma.

Esto se debe lograr mediante el camino de la institucionalización, para llegar a esto es clave que se tome a la leche como “garantía” de acceso al crédito y, por ende, al financiamiento, el cual debe ser a largo plazo y con varios años de gracia, para poder volver a poner a la lechería de pie.

En este camino de la institucionalización, es para destacar lo hecho por el Colegio de Abogados de Rosario a través de su departamento de Derecho Agrario, que dictaminó a pedido de CRA-CARSFE sobre la comercialización de la leche cruda. Han generado un dictamen, sobre el encuadre jurídico del traspaso de propiedad de la leche cruda del productor a la industria, definiendo claramente cuáles son las condiciones comerciales para que el traspaso de propiedad de la leche del productor a la industria se ajuste a derecho. Este dictamen es una pieza fundamental que confirma que el camino de institucionalización de mercado, que emprendieron las entidades confederadas de CRA, y ahora cuenta con el respaldo académico de una de las instancias más prestigiosas del derecho agrario. Esto, es un signo vital para el sector y un nuevo camino que se abre.

Ahora bien, este sería el primer paso, necesitamos mejorar y que el productor tambero no sea la variable de ajuste en la producción, porque de este modo, perdemos capacidad productiva y también generamos desarraigo en el interior.

Desde el Gobierno se han tomado medidas que apuntan a mejorar la producción y la situación de los productores tamberos de todo el país. Aún queda mucho trabajo por hacer y lo importante es que la financiación sea una herramienta visible, tangible.

El Banco Nación, a través de su línea Carlos Pellegrini, es una buena propuesta. Ahora es el momento de apuntar a mejorar la producción y la calidad. De esa manera, se volverá a los mercados internacionales, a tener una lechería competitiva y a generar una estabilidad necesaria luego de años de descalabro e inseguridad en todos los ámbitos de la producción agropecuaria y tambera fundamentalmente que ha llevado a la desaparición de cientos de tambos de todo el país.

Vicepresidente de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas)