El aislamiento obligatorio ya lleva 80 días y la incertidumbre y la angustia se agiganta en muchas pymes argentinas.

La mayoría cree que las medidas tomadas por el Gobierno de Alberto Fernández no alcanzan para mantener a flote su empresa en plena cuarentena y más de la mitad asegura que, en estas condiciones, sólo pueden resistir hasta tres meses más.

Pablo Boruchowicz, socio de la consultora PwC Argentina, a cargo del área de Pymes, comenta que "la reacción de los países frente a la pandemia no fue homogénea ni lineal. Si bien en nuestro país el Estado ha volcado fondos a la economía para mantener la actividad y sostener el empleo, la falta de un fondo anticíclico sumado a los desequilibrios económicos del pasado, hacen más difícil esta tarea y resulta insuficiente para la mayoría de las pymes".

En la actualidad, el 75% de las pymes se encuentran preocupadas por la presión tributaria; 74% por la inflación, 58% por la volatilidad en el tipo de cambio y un 40% por el potencial default de la deuda, según la última edición del sondeo de expectativas "7° Encuesta a Pymes de PwC Argentina", realizado durante mayo.

La disminución de la demanda, la afectación directa en la entrega del producto a sus clientes, la falta de suministro de materiales y la deficiencia en sistemas informáticos seguros para poder realizar trabajo remoto son las principales formas en las que se han visto afectadas durante la cuarentena.

Según el estudio, que busca analizar la visión de los empresarios y sus expectativas para este año, el 65% confirma que los resultados de su empresa correspondientes al primer trimestre fueron inferiores en comparación con el mismo período del 2019; para el 11% resultaron iguales y para el 24%, superiores. En base a ello, sólo el 27% cuenta con un margen mayor a tres meses para sobrevivir el contexto actual y más del 55% con un margen menor a los tres meses.

Al ser consultados sobre si habían accedido al ATP (Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) que otorga el Gobierno Nacional, sólo el 57% afirmó haberlo hecho.

Entre las causas de por qué no accedieron, las razones manifestadas son: no aplicar o calificar dentro de los requisitos solicitados, superar la facturación en el pedido de comparación, no haber obtenido respuesta de AFIP o simplemente por no haberlo solicitado.

En esa línea, quienes manifestaron haber accedido al programa, el 45% lo hizo para el pago del salario complementario, 40% con créditos blandos a la tasa del 24% y el 37% mediante la postergación del pago de contribuciones patronales.

Las empresas reclaman mayor control del Gasto Público por parte del Estado; ayuda financiera a tasa 0; refinanciación de moratorias e impuestos adeudados y suspensión de los plazos procesales de concursos y quiebras.

Como la mayoría de los sectores de la economía, las pymes también están teniendo que reinventarse para enfrentar los desafíos post pandemia a través del desarrollo de nuevos negocios (67%); apertura de canales de comercialización (53%); reducción de costos y análisis del margen de rentabilidad (57%) y aumentando la inversión en marketing digital, aplicación de tecnologías y plataformas asociadas al ecommerce.

"En la coyuntura actual las pymes necesitan contar con un plan de contingencia que incluya, entre otros, control de la liquidez y revisión de su estructura de costos, para luego superada la pandemia repensar su negocio y estar preparados para adaptar rápidamente su estrategia a la nueva realidad.

"Este tipo de empresas son flexibles, creativas y se adaptarán rápidamente a los cambios que se avecinan. La innovación será una de las claves para impulsar su crecimiento y sin duda la digitalización, que antes parecía un extra para aumentar la productividad y obtener mejores resultados económicos, les abrirá las puertas a nuevas oportunidades en un mundo en constante cambio"", finaliza Boruchowicz.

Muestra

Para realizar el sondeo, PwC Argentina realizó una encuesta vía e-mail y de las empresas
participantes, el 31% corresponde al sector de servicios, 15% a tecnología, 11% a retail y consumo masivo, 9% a productos industriales, un 6% al sector salud y el resto a la industria farmacéutica, comunicación y entretenimientos, energía, automotriz, seguros, textil y servicios financieros.
Un 41% del total de la muestra presta servicios esenciales de acuerdo a la categorización de la Administración Nacional. El 76% tiene hasta 50 empleados, el 17% entre 50 y 200 y el 7%, más de 200 colaboradores.