La venta ilegal de productos en las calles de la Ciudad de Buenos Aires cayó 71,5% en octubre, respecto del mismo mes del año pasado. Según el informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, hubo un incremento de esta actividad en La Plata y se registró una disminución en otras ciudades del Gran Buenos Aires como Florencio Varela y Lanús, en el sur, y Moreno, en el oeste.

La CAC detectó 494 puestos de venta ilegal callejera en las áreas relevadas de la ciudad de Buenos Aires, de acuerdo con el último informe elaborado por el Observatorio de Comercio y Servicios de la entidad.

Esto representó una baja de 71,5% en relación a la medición de octubre de 2016 y una disminución de 27,7% en relación a septiembre de 2017. La caída interanual registrada estuvo vinculada a la reducción de la venta ilegal en las avenidas Pueyrredón, en la zona de Once, y Avellaneda, en el barrio de Flores.

Las diez cuadras más afectadas contuvieron al 69,4% del total de puestos ubicados en calles, avenidas y peatonales. “Esas cuadras representaron el 15,6% del total de las cuadras afectadas, lo que sugiere que controlando una pequeña porción de territorio se lograría una reducción signifi cativa de esta actividad ilegal”, dijo la CAC.

El barrio de Liniers concentró, en total, 190 stands, con una participación de 43,9% en el total detectado en avenidas y calles. La cuadra más perjudicada de toda la ciudad fue avenida Rivadavia al 11.600, donde se relevaron 56 puestos; el segundo lugar fue para José León Suárez al 100, con 45 stands.

Los rubros más comercializados fueron indumentaria, calzado, óptica, relojería y joyería. Los principales centros de comercialización ilegal para esas categorías fueron Retiro y Liniers.