La Justicia dispuso hoy un plazo de siete días para que se presenten interesados en comprar las acciones de la empresa Oil Combustibles S.A. (OCSA), mediante un proceso de salvataje, en un intento por evitar la quiebra de la compañía. 

La determinación sobre la petrolera de Cristóbal López fue tomada por el juez Javier Cosentino, quien señaló que la compañía “se encuentra en condiciones de acceder al salvataje”. 

Decidió poner en marcha “la apertura de un registro en el expediente por siete días” con el fin de que los interesados en poseer las acciones de la firma “se inscriban en los términos establecidos”.

El proceso es conocido como “salvataje” o “cramdown”, y su implementación se concretó luego de que la AFIP solicitara la quiebra de la empresa.

Esa herramienta tiene el fin de “permitir la reorganización de la empresa sin liquidación manteniéndola en actividad en el mercado”.

La determinación fue tomada luego de que días atrás los dueños pidieran contar con esa herramienta mediante la cual la empresa puede ser ofrecida a posibles compradores y evitar así la quiebra y la pérdida de los puestos laborales.

La Justicia argumentó la decisión de utilizar esa figura comercial al sostener que es “conveniente” porque “se protegen las fuentes de trabajo, se continúa con la oferta de bienes y servicios atinentes al giro propio empresarial con todos los beneficios directos e indirectos que acarrea ello para la sociedad en general y para el Estado”.

Hasta que el proceso finalice, estará vigente la intervención de la compañía, según dispuso el juez a cargo del concurso preventivo de la compañía. 

Por su parte, los interventores ya habían expuesto su postura al argumentar que un proceso de salvataje iba a dilatar un “final inexorable”.