Las empresas Río Energy, UGEN y Uensa -del grupo nacional MSU Energy- actuarán como coemisores conjunta y solidariamente responsables de obligaciones negociables por hasta u$s650 millones, para sustentar la primera etapa de la construcción y operación de tres centrales eléctricas.

Las nuevas plantas a ciclo abierto totalizarán una potencia de 450 MW y permitirán abastecer a unas dos millones de personas y generarán 2.500 puestos de trabajo durante la construcción y posteriormente 108 empleos fijos.

Las ON serán emitidas a siete años, a tasa fija, con una única cuota de capital esperada al vencimiento, estimado en 2025.

El holding de origen agropecuario MSU, de la familia Uribelarrea, declara una producción extensiva de granos y ganado sobre una superficie de 265.000 hectáreas en la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y una producción anual de cereales y oleaginosas por más de 830.000 toneladas anuales.

La rama diversificada MSU Energy, a su vez, procura concretar la inversión de u$s450 millones para el desarrollo de las tres nuevas plantas térmicas que se conectarán al sistema eléctrico nacional.

La primera central (Rio Energy, de 150 MW, al igual que las otras dos) comenzó a funcionar con ciclo simple a mediados de junio pasado en General Rojo, en el partido bonaerense de San Nicolás.

Actualmente se encuentran en la etapa final de pruebas la planta de Barker, en Buenos Aires (UGEN), y la de Villa María, en Córdoba (Uensa), por lo que se prevé su puesta en marcha, también a ciclo simple, en las próximas semanas.

MSU obtuvo la adjudicación de las tres centrales a mediados de 2016, luego de participar en la licitación del Ministerio de Energía y Minería para la generación térmica de energía eléctrica destinada a satisfacer los picos estacionales de demanda.