A fines de 2019 se habrá sobrepasado el objetivo consistente en que las fuentes de energía renovables aporten el 12% del consumo de energía eléctrica nacional, luego de incumplirse la meta de 8% establecida por la ley 27.191 para el 31 de diciembre de 2017.

Para satisfacer la nueva meta, la cartera confía en que se incorporen durante los próximos veinte meses, a partir de mayo, unos 5.000 Mw de potencia -20% de los cuales se encuentra en construcción- correspondientes a 157 contratos de las distintas rondas del programa RenovAr, más los proyectos de años anteriores encuadrados en el ex programa GenRen.

"Esta cantidad de potencia contratada aportará, una vez operativa, un total de 17.564 GWh/año, equivalente a un 12% del consumo nacional esperado", precisó el subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind, en un informe en el que detalló el estado de situación actual y las proyecciones en la materia.

Si se considera la potencia contratada, en construcción y operativa, en diciembre de 2019 el aporte de las energías renovables llegaría a un 13,9% del consumo nacional esperado (de electricidad), "lo que representaría el cumplimiento de la meta para el 2020".

Por lo pronto, el aporte de las renovables (de fuentes eólica, solar, biogas, biomasa e hidráulicas menores a 50 Mw) representa hoy sólo 1,9% del total, proporción prácticamente similar a la de septiembre de 2015.

Según el informe más reciente de Cammesa (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) la generación de esos orígenes fue en enero de apenas 245 Mw sobre 12.754 Mw en total.

La nota elaborada por el Ministerio de Energía y Minería y dirigida al Congreso justifica la demora en el cumplimiento de las metas al señalar que "la Argentina no contaba con una industria de energías renovables consolidada, ni había suficiente conocimiento y experiencia sobre el tema en las ramas técnica, económico-financiera ni legal".

"Era necesario -agrega el texto- constituir la cadena de servicios completa, que pudiera abastecer los requerimientos de la industria", lo cual significaba "la creación de nuevas empresas locales, instalación de actores extranjeros en el país y la formación de personal calificado que pudiera trabajar en la materialización de las centrales".