Los ejecutivos de las grandes automotrices Ford, Volkswagen, General Motos y Daimler, entre otras, advirtieron que la escasez global de chips seguirá siendo un problema durante 2022. “Probablemente seguiremos en escasez durante los próximos meses o incluso años porque los semiconductores tienen una gran demanda”, dijo el lunes el director ejecutivo de Volkswagen AG, Herbert Diess, a Bloomberg Television. 

La escasez de chips se ocasionó por la pandemia del coronavirus (Covid-19), que frenó la producción y la logística en todo el mundo, provocando así un exceso de demanda que todavía no puede ser cubierto por las grandes tecnológicas. El problema también afectó a los productores de celulares, consolas y computadoras, entre otros. 

"El internet de las cosas está creciendo y el aumento de la capacidad llevará tiempo. Probablemente será un cuello de botella durante los próximos meses y años”, admitieron los grandes ejecutivos. “Estamos más afectados en China que en el resto del mundo. Por eso estamos perdiendo participación de mercado”, agregó Dess en diálogo con CNBC desde el  Salón del Automóvil de Múnich.

Hay autos eléctricos que usan hasta 3.000 chips

Aunque la pandemia se está retrayendo en gran parte de Europa y los niveles de contagios son cada vez más bajos, todavía no son suficientes para devolver los niveles pre-Covid. Y aunque ya no haya más casos, la escasez seguirá un tiempo más, porque en el último tiempo surgieron miles de nuevos pedidos que hicieron que la producción se dividiera entre millones de compradores, a tal punto que llegó a haber una escasez de PlayStation 5 cuando se lanzó. 

En este sentido, las automotrices también sugirieron que el problema se profundiza por  la transición a los vehículos eléctricos: un Ford Focus generalmente usa aproximadamente 300 chips, mientras que uno de los nuevos vehículos eléctricos de Ford puede tener hasta 3.000 chips.

De hecho, Gunnar Herrmann, ejecutivo de Ford Europa, estima que la crisis se resolverá recién en 2024. Por su parte, Oliver Zipse, de BMW, advirtió que la crisis podría durar de seis a 12 meses. Un fabricante de chips japonés que suministra a Toyota predijo de manera similar el mes pasado que la crisis de oferta podrá durar todo el próximo año.

Crisis de materia prima

Más allá de los chips, ahora hay otras escaseces con las que lidiar. Ford se enfrenta a una “nueva crisis” en materias primas, comentó Herrmann. Ola Källenius, directivo sueco de Daimler AG, señaló que espera que el tercer cuatrimestre sea el “punto mínimo” de las interrupciones.

“Ese parece ser el trimestre que se verá afectado de manera más significativa por esto”, indicó.

La escasez de chips ha afectado a la industria automotriz más que a cualquier otra. Las líneas de montaje se cerraron y algunos autos ahora se envían sin funciones que se basan en semiconductores.

A la falta de chips se agrega la escasez de materia prima, que hizo que muchos frenaran su producción

El cierre de fábricas en Malasia fue un factor clave, ya que en los últimos años ese país se ha convertido en un importante centro de pruebas y envasado de chips. Proveedores clave, incluidos Infineon Technologies AG, NXP Semiconductors NV y STMicroelectronics NV operan plantas en Malasia.

¿Cómo solucionarlo? Según indicó Murat Aksel, jefe de compras de VW, la industria automotriz en todo el mundo necesitará aproximadamente un 10% más de capacidad de producción de chips.

Mientras tanto, los cierres de plantas se multiplican. GM dijo el jueves que paralizará sus dos principales plantas de camionetas, en Silao, México e Indiana.  La compañía también suspenderá la producción en otras tres fábricas durante un par de semanas, lo que significa que no habrá producción de varios modelos de SUV.

Por su parte,  Ford está reduciendo la producción de camionetas en sus tres plantas de camionetas a partir de la próxima semana. La compañía afirmó el miércoles que detendrá la producción de la F-150 en su fábrica de Kansas City, Missouri, y operará un turno de trabajo en lugar de tres en su planta de F-150 en Dearborn, Michigan. Su planta de camiones de Kentucky, que fabrica los SUV Ford Expedition y Lincoln Navigator y las camionetas Super Duty, operarán con dos equipos de trabajo en lugar de tres.