El sector inmobiliario sigue mostrando números preocupantes en todo el país, como consecuencia de la caída del poder adquisitivo y la limitación para acceder a créditos hipotecarios.

La cantidad de operaciones de compraventa de inmuebles realizadas durante mayo en la provincia de Buenos Aires, según las estadísticas elaboradas mensualmente por el Colegio de Escribanos, fue de 7.725 escrituras, lo que marcó una disminución del 33,5% con respecto al mismo mes de 2018, en el que se habían registrado 11.615.

En cuanto a la cantidad de hipotecas, en mayo se contabilizaron 694 escrituras, lo que representó un incremento del 64,5% con respecto a abril de este año y una caída interanual del 79,6%, contra las 3.410 de mayo de 2018.

En los montos totales la disminución interanual fue del 64,2% ($2.572.626.053 en mayo de 2019 y $7.181.532.551 en mayo de 2018), reveló el informe de la entidad que agrupa a los escribanos bonaerenses

Los mismos números se replican en el resto del país por eso no extraña la delicada situación que están viviendo los agentes inmobiliarios.

Solamente en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires cerraron cerca de 900 inmobiliarios durante el primer cuatrimestre. Esto equivale al 20% de los 4.500 comercios registrados.

"Hasta hace poco las inmobiliarias cerraban operaciones a diario, pero con la muerte de los Créditos UVA y una mezcla de recesión e inflación que imposibilita cerrar hasta un alquiler de vivienda, la supervivencia de las inmobiliarias se ha vuelto difícil", indica el informe de la Agrupación Defendamos Buenos Aires.

En la Ciudad la venta de inmuebles cayó 53,9% en abril a nivel interanual, con lo que sumó once meses a la baja, de acuerdo con los registros del Colegio de Escribanos porteño.

"Durante el primer cuatrimestre cerraron más de 7.026 locales comerciales en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. De esos más de 7.000 comercios, hubo una importante baja en las inmobiliarias de las que cerraron; 376 en la Capital Federal y 525 en el Conurbano bonaerense", graficó Javier Miglino, director de la ONGl.

Alarma encendida

El presidente del Colegio de Martilleros bonaerenses, Juan Carlos Donsanto, explicó que "lo alarmante es que semejante retracción se dio en apenas un año", al señalar que en marzo del año pasado las escrituras registradas fueron 11.954 y en el mismo mes de este año no llegaron a 6.000 operaciones.

"En el sector hay una gran crisis que se replica en la industria automotriz o en la actividad comercial y, por supuesto, nosotros no estamos ajenos a la situación que se está viviendo en el país", agregó.

También señaló que el número de operaciones de compra venta de inmuebles registrado en territorio bonaerense es "el más bajo de la última década y hay que retroceder hasta los tiempos del corralito y el corralón para encontrar caídas similares".