La venta de cerveza alemana en 2017 tocó su punto más bajo desde la reunificación del país en 1990 al comercializar 93,5 millones de hectolitros del producto, un 2,5% menos que en el año previo, según informó hoy la Oficina Federal de Estadísticas de la nación germana (Destatis).

"Los malos resultados registrados se debieron tanto a la contracción de la facturación en el mercado doméstico como a la caída de ventas en el extranjero”, explicó el informe publicado por la agencia DPA.

El consumo nacional fue nuevamente el principal pilar sobre el que se sostuvo la industria cervecera germana, que absorbió el 82,6% de la cerveza producida en el país. 

En total, en 2017 se comercializaron en Alemania 77,2 millones de hectolitros de cerveza, lo que supone un 2,3% menos que un año antes. 

Además, a diferencia de ejercicios anteriores, ni la exportación consiguió en 2017 compensar el balance y dar “un impulso a los malos resultados”. 

De hecho, las ventas a países que no son miembros del mercado común europeo sufrieron el pasado año una caída del 4,1%. 

Los datos publicados hoy por Destatis confirman “la tendencia que se venía registrando en la primera economía europea en los últimos años, en los que de forma continua ha caído el consumo de la tradicional “rubia” mientras que aumenta la venta de bebidas refrescantes elaboradas a base de cerveza sin alcohol”. 

En Alemania existen 1.388 cervecerías actualmente, 107 más que hace diez años, y hay más de 5.500 marcas de cerveza en el mercado, de acuerdo con datos de la Federación Alemana de Cerveceros (DBB) de 2016.