El vicepresidente para América de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Peter Cerda, afirmó que la entidad mantiene "un contacto permanente" con el gobierno argentino para analizar la situación de la industria aérea y sobre la posibilidad de adelantar la fecha de inicio de las operaciones en el país, que en principio se estableció para después del 1° de septiembre.
"Hemos mantenido la semana pasada una reunión sumamente positiva y productiva con las autoridades del Ministerio de Transporte y con las de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), donde analizamos las preocupaciones que todos tenemos por la situación derivada de la pandemia", dijo Cerda en una teleconferencia con periodistas latinoamericanos.
Destacó que sobre la fecha impuesta por el gobierno argentino para que las operaciones aéreas se reinicien, "hemos llegado a un acuerdo para sostener reuniones regulares con la ANAC y el Ministerio de Transporte para trabajar en forma conjunta para ver cómo podemos hacer para adelantar esa fecha".
"Establecimos con la ANAC una mesa de trabajo para la reactivación de los vuelos, viendo si es posible que la podamos traer para julio, porque es necesario un margen de 60 días para que la línea aérea pueda comenzar a operar", agregó el directivo.
En ese sentido, indicó que "la semana que viene tendremos una reunión con la titular de la ANAC, Paola Tamburelli, para seguir avanzando en el plan de reactivación, siguiendo los protocolos que establece el Ministerio de Salud para seguridad".
Cerda aclaró que "las fechas siguen siendo algo relativas, ya que las fechas de cierre de frontera dispuestas por los diferentes países cambian. Hay países que la tenían prevista para mediados de este mes y la han empujado hacia fines de mes o hacia junio y otras que van a anunciar en estos días una postergación".
"Lo importante es que los gobiernos se sientan seguros en el manejo de la pandemia y nosotros, desde IATA vamos a apoyar en las soluciones necesarias. Muchos países han extendido la cuarentena y seguro habrá más", remarcó.
Insistió el directivo que "la reunión con el gobierno argentino ha sido muy transparente y muy colaborativa. El gobierno nos ha explicado, ha compartido con nosotros cómo están manejando la situación y nosotros estamos en un todo apoyando las decisiones".
"Está claro y el gobierno argentino lo sabe, todos los gobiernos lo saben, estamos llegando a niveles críticos y que, si la reactivación va más allá de junio o se extienden las cuarentenas, habrá cada vez más líneas aéreas que no podrán sostener sus operaciones", apuntó.
"Estamos frente a dos o tres meses críticos y debemos evitar acciones que perjudiquen a la industria y todo depende de la rapidez con la que empecemos a normalizar, siempre atendiendo a los recaudos necesarios para evitar la expansión de la pandemia", concluyó Cerda.

 

Horizonte

 

Con las restricciones impuestas por la mayoría de los gobiernos alrededor del mundo como consecuencia del coronavirus, el movimiento de personas por vía aérea es casi nula, para poder controlar la pandemia.

Esta situación hace que las compañías aéreas, además de perder millones de dólares por hora, vean cómo se alejan las perspectivas de una pronta recuperación del tráfico y los ingresos perdidos durante este período, cuyo final todavía no se vislumbra.

IATA presentó a través de una teleconferencia su último informe sobre el estado de situación del transporte aéreo bajo el COVID-19, el cual determina que la industria tendría una recuperación más lenta que el resto de la economía. 

 

Y es que, mientras estiman que el PBI global alcanzará las cifras que tenía en 2019 hacia el año 2021, el tráfico de pasajeros (medido en RPK), recién se recuperará a finales de 2022 o inicios de 2023.

El segmento doméstico, menos susceptible a las restricciones de los países, seguiría el camino de la recuperación de una manera más rápida, alcanzando los niveles precrisis hacia mediados de 2021, mientras que el internacional se extiende al menos un año más, incluso hasta 2024.

Como consecuencia, habrá una caída del 8,5% en la distancia promedio de los viajes, de 2.050 kilómetros a 1.900 km, en parte porque los pasajeros también tendrán preferencia por destinos dentro de sus propios países, o cerca de sus hogares.

 

Pero el gran daño a la industria aerocomercial se observa cuando se compara la recuperación contra las proyecciones de crecimiento que la industria tenía para los próximos años hasta hace apenas unos meses, en octubre de 2019.

Comparando dos escenarios, uno, que sigue las estimaciones actuales considerando la apertura de los mercados domésticos en el tercer trimestre de 2020 y la flexibilización al movimiento internacional, en 2021 el tráfico de pasajeros estaría 32% por debajo de lo proyectado, y recién después de 2025 podrían obtenerse esos niveles.