Fanáticos del spinning o amantes del CrossFit, hoy es cada vez más común conocer personas que ocupan su tiempo libre practicando una de estas actividades en un gimnasio.

No obstante, son muchas las variables que impiden a una buena porción de gente acercarse a un centro de entrenamiento. Desde los altos valores que tiene acceder a la membresía y la falta de tiempo, hasta lo poco atractivos y rutinarios que pueden resultar estos establecimientos para los millennials y centennials.

Es por esto que muchos gimnasios están encontrando una solución para estos problemas: suman tecnología en sus establecimientos, reducen el tiempo de estadía en los salones y al mismo tiempo, logran abaratar costos.

Son varios los jugadores que se suman a esta tendencia: la argentina Fiter, del grupo Megatlon, que próximamente abrirá su primer sede; On Fit, que ya tiene dos sedes en la Ciudad y una en el Gran Buenos Aires; y la cadena más grande de América latina, la brasileña Smart Fit, que planea ingresar en breve al mercado argentino.

Fernando Storchi, fundador y presidente de Megatlon, asegura que irá más allá y que en su nuevo desarrollo la innovación tecnológica no sólo incluirá una aplicación para los smartphones con las rutinas de ejercicio. También buscarán implementar la huella dactilar para acceder a distintas opciones. En un intento de acercarse a los jóvenes que tienen poco tiempo, los usuarios de Fiter podrán acceder a una "terminal de autogestión que permitirá no esperar en el mostrador para ciertos trámites". Con el mismo método, se podrán obtener toallas o lockers a través de una máquina expendedora, lo que permite tener menos empleados".

El directivo explicó que en un local convencional de la cadena suelen haber cuatro entrenadores en un salón y este número se disminuirá a la mitad en el formato Fiter, aunque esperan poder generar unos 175 puestos de trabajo con el nuevo emprendimiento.

En línea con Storchi, el editor de la publicación Mercado Fitness, Guillermo Velez, afirmó que la tecnología, que deriva en el autoservicio por parte del socio, "permite funcionar con menor cantidad de recursos humanos, que es el principal costo del negocio".

El grupo tiene previsto abrir seis sedes de Fiter este año y apunta a seguir expandiéndose en el 2019. Cada local tiene una inversión de u$s1,3 millón y empleará a veinte personas en total. El primer complejo se ubicará en Barrio Norte.

Radiografía del mercado

El negocio de los gimnasios argentinos factura, aproximadamente, u$s1.000 millones anuales, según datos de Ihrsa, entidad que nuclea a gimnasios y clubes deportivos a nivel mundial. Además, se estima que en el país hay unos 7.900 gimnasios y centros deportivos a los que asisten unos 2,8 millones de usuarios. Según explica Storchi, el negocio tiene una suba anual de entre el 3% y 4 por ciento.

Los valores de las cuotas van desde los $2.000, en cadenas que poseen piletas de natación y diversas clases, hasta los $800, en redes que utilizan más tecnología o en establecimientos barriales. El equipamiento de los gimnasios es importado, por lo que es posible que cualquier emprendimiento se verá afectado por la devaluación de la moneda nacional.