La devaluación y la caída del poder adquisitivo golpeó fuerte a la clase media argentina que hasta no hace mucho se daba el lujo de viajar al exterior. Justamente, para captar ese público que ahora busca nuevos horizontes para veranear, las inmobiliarias de la costa atlántica intentan no trasladar todo el efecto inflacionario al valor de los alquileres de los inmuebles.

Los alquileres de propiedades en la costa atlántica bonaerense se mantuvieron, en la primera quincena del mes, en una banda de entre $1.000 y $3.500 diarios, de acuerdo con la calidad de los servicios y la ubicación. La pauta de incremento respecto al verano pasado que no superó el 25%, informó el Colegio de Martilleros de la provincia de Buenos Aires. La inflación de 2018, que será difundida hoy, se ubica cerca del 48 por ciento.

"En el Partido de la Costa y en Mar del Plata se pueden encontrar alojamientos estándar por entre 1.000 y 1.500 pesos por día y, dependiendo de la calidad de los servicios y la ubicación, llegan hasta los 3.000 a 3.500 pesos", aseguró Juan Carlos Donsanto, presidente del Colegio de Martilleros de la provincia de Buenos Aires.

Los inmuebles básicos se mantuvieron en un rango de entre los $1.000 y los $3.500 diarios

El dirigente explicó que a través de un dialogo entre martilleros y propietarios, "el mercado de alquileres de la costa mantiene una pauta de incrementos en torno al 25% respecto del verano anterior, inferior a la inflación anualizada del año pasado".

Miguel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros de Mar del Plata, aclaró que este acuerdo "es válido para los departamentos con comodidades "de dos a tres estrellas, los estándar que los turistas pueden encontrar en el micro y macro centro de Mar del Plata. Para los alojamientos ABC1 (con servicios premium) los precios están liberados". En febrero, los precios bajarán un 30% y en marzo un 50 por ciento.

Donsanto advirtió que si se registran incrementos muy por encima de estas pautas, es porque se comercializan por fuera de los canales del sector regulados oficialmente.

"Recurrir a un agente inmobiliario matriculado permite al turista obtener valor de mercado más razonable. Además, evita inconvenientes e imprevistos como la diferencia entre las fotos y lo que finalmente se encuentra al llegar a su destino de vacaciones", explicó Donsanto.

Este retorno del público que viajaba al exterior también repercute en la extensión de los contratos de alquiler. Hasta el año pasado, la mayoría rentaba por una semana pero en esta temporada veraniega hay muchísimos casos de gente que toma la propiedad por quince días, tres semanas y hasta un mes.

Uno de los lugares que más está viendo el cambio de comportamiento es Cariló, el balneario más exclusivo y caro de la costa atlántica. Muchos de los que hasta el año pasado elegían ir a Punta del Este volverán a ese lugar de la provincia de Buenos Aires. La explicación es simple: por la devaluación, veranear en Cariló cuesta la mitad que en la ciudad uruguaya.

El portal inmobiliario Casas en el Este indica que, por un período de diez días, una familia de cuatro personas gastará unos u$s5.000 en la playa uruguaya y algo más de u$s2.500 en la argentina.

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