Durante las reuniones políticas entre el Mercosur y la Unión Europea ( UE), ayer en Bruselas, se analizó el distanciamiento técnico que existe entre las ofertas de ambos bloques, que no permitió anunciar un "acuerdo marco" y existe una visión compartida de que hasta después de las elecciones presidenciales en Brasil, en octubre, no se podrá avanzar en forma significativa.

Diversas fuentes consultadas del Mercosur coincidieron en que solamente fueron conversaciones "de buena voluntad" pero sin destrabar alguno de los capítulos de negociación que siguen complicados. Los cancilleres del bloque sudamericano, como principales referentes de la negociación, se vieron con la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malström, y de Agricultura, Phil Hogan. En dicha reunión, estuvieron presentes por el lado del gobierno argentino, el ministro de Producción, Dante Sica, y de Agroindustria, Miguel Etchevehere.

"Por el momento, no hay lugar más que para el repaso de los temas pendientes. Es la UE la que posterga la instancia de cierre", fue la crítica emanada de las fuentes gubernamentales, que ya se había hecho presente a comienzos de la semana. Aunque se evitaron los roces internos, la Argentina considera que Brasil también es responsable de la lentitud en los avances y los retrocesos.

Para el Gobierno, no es viable un camino intermedio entre el conservadurismo de Brasil y la ambición de la UE en sus demandas. "Ahora es más difícil porque las energías de los negociadores brasileños van a estar puestas mayormente en la pelea electoral. Esto no invalida seguir adelante, pero no era el escenario buscado", dijeron desde el Ejecutivo.

Los capítulos abiertos y complejos siguen siendo principalmente, el sector automotriz, las indicaciones geográficas (nombres de quesos y vinos centralmente); lácteos, transporte marítimo y cuotas agrícolas. La Unión Europea considera imposible concluir la negociación de un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, por juzgar insuficientes los progresos alcanzados la pasada semana en los principales temas.

"Claramente no estamos satisfechos con los progresos alcanzados y por tanto no va a haber un acuerdo esta semana", había expresado el comisario Hogan, tras una reunión con los ministros del área de los Veintiocho. Hogan identificó como problemáticos los capítulos referentes a automóviles, componentes de automóvil, denominaciones de origen, contratación pública, transporte marítimo y lácteos.

En paralelo, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, pidió a las dos partes aprovechar la "oportunidad histórica" para concluir el tratado, que lleva ya 18 años en negociación. "Creemos que el comercio debe ser libre y justo. Estamos ahora modernizando nuestras relaciones comerciales y políticas con México, Chile y el Mercosur", observó al inaugurar la cumbre UE-Celac, en Bruselas.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, confesó esta semana que no es "muy optimista" sobre los avances de las negociaciones entre el bloque comunitario y los países de Mercosur y advirtió que si se bloquean ahora, "después será más difícil. El mundo se está cerrando desde el punto de vista comercial".