Tras pasarse la vida construyendo un imperio mediá- tico, Robert Murdoch debe decidir si los cambios que causan turbulencias en la industria son tan abrumadores como para tener que destruir su creación.

Su 21st Century Fox es dueña de un estudio de cine y TV, una red de emisoras en Estados Unidos, una participación en el proveedor satelital más grande de Europa y canales de cable como FX y Star India. Y aun así, no se compara con Walt Disney y Comcast. Los televidentes están abandonando en masa la TV paga tradicional, lo cual presiona a los grandes medios para que se agranden todavía más para sobrevivir.

Es por eso que Murdoch, de 86 años, contempla vender algunos de sus activos tras décadas de acumular propiedades televisivas y cinematográficas. Disney, Comcast y Verizon Communications manifestaron su interés por Fox, la participación satelital en Sky y los canales de cable, según personas al tanto del tema.

Fox se quedaría con propiedades como Fox News, la red de emisoras Fox y quizás canales deportivos, dependiendo de la transacción, dijeron las personas. Esos activos están entre los más rentables de Fox, y Fox News, el canal de noticias por cable con más espectadores, es especialmente querido por Murdoch, asegura Bloomberg.

Steven Cahall, analista de RBC Capital Markets, cotizó los activos que quería Disney en más de u$s20.000 millones. El resto de la empresa valdría unos u$s46.000 millones, suponiendo que mantenga todas sus deudas, dijo.

Fox podría terminar decidiendo rechazar a sus muchos pretendientes, dijo Wieser. Desde que la semana pasada salió la noticia del interés de Disney por los activos, los ejecutivos de Fox sostienen a rajatabla que la empresa tiene lo que necesita para atravesar las turbulencias en la industria de los medios. “Tenemos un gran conjunto de marcas y un gran conjunto de activos que nos gustan mucho”, dijo el máximo ejecutivo James Murdoch, hijo de Rupert, en una llamada en conferencia del 8 de noviembre.

Pero empresas más poderosas que Fox están en problemas. Los principales proveedores de TV por cable y satelital perdieron más de 400.000 abonados solo en el trimestre pasado, incluso contando los que ganaron con sus paquetes exclusivamente online, según Leichtman Research Group.