La inesperada adquisición por parte de Nestlé del fabricante canadiense de suplementos Atrium Innovations, por valor de u$s2.300 millones, muestra el gran cambio de dirección que está llevando a cabo el máximo responsable, Mark Schneider, en la empresa de alimentos más grande del mundo, al ingresar a un negocio que anteriormente consideraba lleno de peligros.

En medio de las especulaciones de que el fabricante suizo KitKat podría comprar los negocios de salud del consumidor que Pfizer y Merck KgaA han dicho que están considerando vender, Nestlé anunció el martes la compra de Atrium, una empresa de bajo perfil. Si bien la compañía suiza ha estado expandiendo su negocio de ciencias de la salud, tradicionalmente ha evitado dedicarse a productos como las vitaminas, por la inquietud de que se enfrentan a demasiada competencia.

La mayor adquisición de salud de Nestlé en once años se produce solo tres meses después de que Schneider les dijera a los inversores que es difícil ganar dinero vendiendo suplementos de venta libre si son demasiado básicos. Sin embargo, Nestlé está haciendo su mayor avance en el negocio, buscando la rentabilidad a través del fundamento científico y una mejor distribución, reveló Bloomberg.

Estrategia

La adquisición más grande de Schneider se produce en un momento en el que el ejecutivo alemán de la industria de la salud está matando algunas "vacas sagradas" de Nestlé, al poner en venta el negocio de chocolate en los Estados Unidos y cambiar el enfoque de las grandes marcas a nuevas pequeñas compañías en rápido ascenso.

Atrium, fundada en 1999, agregará probióticos, nutrición a base de proteínas vegetales, reemplazos de comidas y multivitaminas a la cartera de la compañía suiza.