Nestlé SA acordó vender su división de confitería estadounidense a Ferrero SpA, el fabricante italiano de Nutella, en lo que representa la primera desinversión importante del gigante suizo de alimentos desde que el presidente ejecutivo Mark Schneider tomó el control de la empresa el año pasado.

La venta de la división, que incluye las marcas Butterfinger y Baby Ruth, es el primer paso importante para alejarse de la industria de los dulces de la compañía que inventó el chocolate con leche.

Nestlé, con sede en Vevey, Suiza, planea centrarse en categorías más saludables y de crecimiento más rápido, como el café, la comida para mascotas y el agua, en momentos en que la industria de alimentos sufre una caída en la demanda de productos azucarados.

La división de Nestlé, que también incluye marcas como Oh Henry!, Laffy Taffy y Nerds, está sufriendo una disminución en los ingresos y tuvo ventas de alrededor de u$s900 millones en 2016. Nestlé dijo que sigue estando "totalmente comprometida" con su negocio de chocolate a nivel global. Eso incluye a KitKat, que produce en todo el mundo excepto en EE.UU., donde Hershey Co. posee los derechos.

En diciembre, la compañía señaló que esperaba vender el negocio de chocolates en el primer trimestre de 2018. Hershey, que fue nombrada como uno de los posibles postulantes, adquirió Amplify Snack Brands Inc. en un esfuerzo por expandirse a las palomitas de maíz y las papas fritas.

La operación de venta de Nestlé está sujeta a la aprobación por parte de las autoridades de la competencia.