La aerolínea escandinava de bajo costo Norwegian anunció en las últimas horas la suspensión de 1.600 empleos y la reducción de sus rutas tras el rechazo del Gobierno de Oslo a darle apoyo económico adicional para afrontar las pérdidas provocadas por las restricciones de la pandemia de coronavirus.

"No nos queda otro remedio que suspender de empleo a otros 1.600 compañeros y de parar 15 de las 21 aeronaves con que hemos operado en los últimos meses", anunció en un comunicado Jacob Schram, consejero delegado de la aerolínea.

Schram califica de "decepcionante" la decisión del Ejecutivo noruego de no apoyar financieramente a la compañía y, además, imponer restricciones a los viajes que "desalientan activamente a los pasajeros a viajar".

Norwegian necesita "mantener sus costos operativos al mínimo" mientras busca "soluciones de su supervivencia", prosigue el texto. El consejero delegado aseguró que no le queda otra alternativa.

Norwegian había evitado en mayo la quiebra tras lograr el respaldo de acreedores y accionistas a un plan para convertir USD1.382 millones de deuda en acciones. Ello le permitió acceder a una ayuda estatal de USD326,8 millones, la mitad del total de un paquete al sector aéreo noruego. La aerolínea perdió 516 millones de euros en el primer semestre.

Schram aseguró que "no descarto nada, ni quiebra, ni expedientes de empleo ni despidos, ningún escenario. Es duro, pero seguimos trabajando para encontrar soluciones. No tengo garantías de que lo logremos, solo fe y esperanza".

Paso fugaz

La low cost noruega llegó al país a finales de 2018 con la idea de competir en el segmento de los pasajes baratos. Pero esa aventura duró poco más de un año.

Con la derrota eleccionaria de Mauricio Macri consumada, Norwegian decidió vender sus activos y despedirse del mercado argentino. "Ha sido difícil lograr una rentabilidad satisfactoria para una operación nacional relativamente pequeña, dada la situación general de la Argentina", dijo en aquel momento el presidente ejecutivo interino de Norwegian Air, Geir Karlsen.

Lo cierto es que la chilena JetSmart, uno de sus competidores, adquirió los tres aviones Boeing 737 y absorbió sus 220 empleados. En cambio, la ruta Buenos Aires-Londres sí continuó en poder de la casa matriz de Norwegian. En la actualidad, esa frecuencia también es un interrogante.

Por aquellos días, el grupo noruego justificaba su retirada con los trastornos que le traía la economía local. "En los últimos meses, hemos realizado cambios importantes en nuestra red de rutas para garantizar la rentabilidad a largo plazo. Conseguir una rentabilidad satisfactoria para una operativa doméstica relativamente pequeña ha resultado difícil de lograr, dada la situación general del país. Si bien la mayoría de los costos de Norwegian Argentina están denominados en dólares, los ingresos se obtienen sólo en pesos, y la fuerte depreciación del peso frente al dólar ha creado una brecha significativa entre costos e ingresos".