JBS, el mayor productor de carne del mundo, está investigando un ciberataque dirigido a servidores que soportan sus sistemas de Tecnología de la Información (TI) de América del Norte y Australia.

El ataque afectó a una planta de carne canadiense en Brooks, en Alberta, a unos 190 kilómetros al este de Calgary, según Scott Payne, portavoz de United Food and Commercial Workers Local 401, citado por Bloomberg.

La compañía se enteró del ataque el domingo e inmediatamente suspendió los sistemas afectados, llamó a las autoridades y a profesionales de TI y expertos externos para ayudar en la investigación.

JBS en Argentina

JBS fue, también, el mayor grupo cárnico del país, pero entró en proceso de venta de sus operaciones en la Argentina, Uruguay y Paraguay en noviembre de 2017, tras el escándalo de corrupción que desató en Brasil, luego de grabar el presidente Michel Temer pactando el pago de un soborno. 

La empresa supo contar con seis frigoríficos exportadores: la planta de Swift, en Gobernador Gálvez (Santa Fe), San José (Entre Ríos), Consignaciones Rurales (Berazategui, Buenos Aires), Col-Car (Colonia Caroya, Córdoba), CEPA Pontevedra (Buenos Aires) y CEPA Venado Tuerto (Santa Fe), pero vendió San José y cerró las demás plantas menos la de Swift.

Tras el escándalo de corrupción que desató en Brasil, el grupo vendió sus participaciones accionarias en Argentina, Paraguay y Uruguay

De todas maneras,  con una capacidad de faena de unas 5.000 cabezas -solo con Swift contaba con capacidad para 2.000 cabezas- era el grupo con mayor faena en la Argentina.

Amenaza mundial

JBS afirmó que sus servidores de respaldo no se vieron afectados y adelantó que trabaja con una empresa de respuesta a incidentes para restaurar los sistemas "lo antes posible", pero tuvo que cerrar sus redes informáticas de América del Norte y Australia en lo que es la última amenaza para las cadenas mundiales de suministro de alimentos.

El golpe, por el que no se sabe si se pidió un rescate, como ocurrió con Colonial Pipeline Co., operador del gasoducto más grande de Estados Unidos, obligó a la compañía a suspender todos los sistemas afectados y ya se anunció que la resolución del incidente llevará tiempo, lo que puede retrasar ciertas transacciones con clientes y proveedores.

Ransomware

La empresa no dijo si se trataba de un ataque de ransomware, en el que los ciberdelincuentes obtienen acceso a los sistemas de una empresa, cifran los datos y luego exigen pagos a cambio de una herramienta de descifrado.

Hasta ahora, no hay evidencia de que el ataque haya afectado a la empresa o a los empleados

"La compañía no tiene conocimiento de ninguna evidencia en este momento de que los datos de clientes, proveedores o empleados hayan sido comprometidos o mal utilizados como resultado de la situación", dijo JBS USA en un comunicado a CBS4.

El ataque a Colonial Pipeline

El incidente se produce unas tres semanas después de que un ataque de ransomware obligó a Colonial Pipeline Co. a detener el flujo de combustible durante varios días, lo que provocó una grave escasez de naftas en algunas áreas de los Estados Unidos.

El problema se saldó con el pago de un rescate de 5 millones de dólares.

JBS

JBS, con sede en San Paulo, posee instalaciones en 20 países. Australia y Nueva Zelanda representan el 4% de los ingresos de la empresa, en comparación con el 50% de EEUU y el 3% de Canadá, según datos oficiales.

JBS USA, la subsidiaria estadounidense de la empresa, tiene su sede en Greeley y cuenta con 65 instalaciones de producción y envasado de carne.

Además de las instalaciones de producción, JBS cuenta con 44 instalaciones de alimentos preparados, seis corrales de engorde, seis operaciones de cerdos vivos y ocho terminales de transporte con operaciones en 28 estados de EEUU, Canadá, Puerto Rico, México, Europa, Australia y Nueva Zelanda.