La cementera Loma Negra, controlada por el grupo brasileño Camargo Correo, le anunció ayer al presidente Mauricio Macri una inversión de u$s350 millones para la construcción de una nueva línea de producción, que le permitirá aumentar un 40% su capacidad.

El CEO de Loma Negra, Sergio Faifman, contó a BAE Negocios que "hoy trabajamos casi al 90% de nuestra capacidad de producción, si miramos el crecimiento esperado del sector nos faltará capacidad en los próximos años, por eso hace más de un año que tomamos la decisión de crecer. Cualquier ampliación demanda por lo menos tres años".

Con sus nueve plantas pueden producir 7 millones de toneladas de cemento anuales, a los que sumará 2,7 millones de toneladas a principios del 2020, cuando la obra que se construye en la fábrica Lamali, en la localidad bonaerense de Olavarría, esté terminada.

Sobre el momento actual del sector Faifman opina que "el crecimiento acumulado de la industria a noviembre pasado fue de un 12%, un poco más que en 2016 que fue de un 11%. Cifra muy similar a la de 2015, que fue un año récord en la industria. Para los próximos años esperamos que el crecimiento siga".

Según el CEO, para tener una expansión sostenida "habrá que mantener los planes de infraestructura en curso y esperar un impacto de los créditos hipotecarios, que hasta ahora no impactaron en la producción ya que están focalizados en viviendas terminadas".

La obra pública representa el 30% del consumo de cemento, sostiene Faifman, y opina que "este año creció mucho la obra pública, pero el año pasado había caído muchísimo. Igual, estamos previendo que el crecimiento venga del lado privado".

Hace poco más de un mes que Loma Negra salió a las Bolsas de Buenos Aires y Nueva York y vendió el 40% de la cementera. Un tercio de la inversión provendrá de lo recaudado, el resto se origina en créditos y fondos propios. La obra terminada sumará 220 trabajadores a los 3.200 actuales.