Por primera vez desde el inicio de la guerra comercial, el Gobierno de China solicitó formalmente a la Organización Mundial del Comercio ( OMC) la creación de un grupo especial para investigar los aranceles impuestos por Estados Unidos a sus importaciones desde el pasado mes de julio, origen del enorme conflicto entre las dos potencias.

Fuentes de la OMC señalaron anoche a BAE Negocios, desde la sede en Ginebra, que "es la primera vez que China cuestiona los aranceles fijados por Estados Unidos". "Ya los habían hecho otros países y la Unión Europea. La petición cierra la fase de consultas bilaterales que se había iniciado en agosto, y el contencioso ahora pasará a ser tratado por el órgano de Solución de Diferencias de la OMC, formado por representantes de países miembros del organismo internacional", señalaron. Los aranceles contra los que protesta China fueron impuestos por la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en respuesta a presuntas malas prácticas chinas en materia de transferencia de tecnología y propiedad intelectual.

Muy rápido se disipó la tregua que ambos países se habían prometido en Buenos Aires, en el G20

Una primera imposición de aranceles a importaciones chinas por valor de u$s34.000 millones (a los que se aplicó una tasa adicional de aranceles del 25%) fue aprobada en EE.UU. en julio. Luego, en el mes de septiembre, Trump impuso tarifas adicionales del 10% a otra serie de productos procedentes de China por valor de u$s200.000 millones.

China destacó en su petición que las consultas con EE.UU. en agosto y octubre pasados concluyeron sin avances y que los aranceles "afectan significativamente sus intereses comerciales", lo que además empeora el clima de intercambios y perjudica a líneas de producción industrial de todo el mundo. Las acciones unilaterales de EEUU "no sólo dañan los derechos e intereses de China, sino que violan flagrantemente las reglas de la OMC", argumenta la representación de ese país ante el organismo, según reprodujeron las fuentes a este medio.

Estados Unidos respondió que China busca utilizar el sistema de resolución de disputas como un escudo para "un gran gama de políticas distorsionadoras del comercio y prácticas no admitidas por las regulaciones de la OMC", por lo que amenazan la viabilidad de los mecanismos mediadores. También tachó de hipócrita la decisión de China de llevar la disputa a la OMC, cuando ya está aplicando en respuesta a las tarifas estadounidenses sus propios aranceles, para penalizar importaciones norteamericanas a su mercado por valor de u$s100.000 millones.

La supuesta "fumata blanca" que había ocurrido durante la cumbre del G20 en Buenos Aires duró un suspiro, porque las tensiones se agravaron y hacen prever un 2019 muy complejo. Trump amenaza con escalar la guerra comercial con la imposición de más aranceles contra la economía china, origen de casi la mitad del elevado déficit comercial de Estados Unidos con sus socios.